El sector textil atraviesa su peor momento: más importaciones, menos ventas y fábricas semivacías
La producción textil aceleró su caída en abril, con un retroceso del 22,2% interanual. Es la rama de la industria manufacturera más golpeada de todas.
Tal como ocurre desde la asunción de Javier Milei, la industria manufacturera sigue mostrando desempeños dispares durante los primeros meses de 2026. Mientras algunos sectores lograron sostener o mejorar sus niveles de actividad, otros permanecieron entre los más afectados por la retracción productiva.
En ese escenario, la industria textil volvió a ubicarse entre las ramas con mayores caídas, con un retroceso que superó ampliamente al promedio del entramado fabril y que también se reflejó en la utilización de la capacidad instalada, la inversión y el empleo formal. La caída en las ventas por los bajos salarios y los productos importados se convirtió en una mezcla letal para este sector industrial.
Los datos surgieron del informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que reunió los principales indicadores de actividad, inversión, empleo, precios y comercio exterior. De acuerdo con el documento, la producción textil cayó 22,2% interanual en abril, una contracción muy superior a la registrada por el Índice de Producción Industrial (IPI) general, que descendió 2,8% en el mismo período. La diferencia también se observó en el acumulado del primer cuatrimestre: mientras el conjunto de la industria retrocedió 2,4%, el IPI textil acumuló una baja de 25,5 por ciento.
La comparación con otros sectores vinculados también mostró un escenario adverso para la actividad. En abril, prendas de vestir registró una caída interanual de 14,8%, mientras que calzado y sus partes retrocedió 21%. En el acumulado entre enero y abril, ambos rubros también permanecieron en terreno negativo, con bajas de 12,4% y 24%, respectivamente.
Los datos del cuarto mes del año no hacen más que reconfirmar la tendencia que se viene observando desde el inicio de la gestión de Javier Milei y que tiene como principal causa el modelo de apertura de las importaciones sumado a una fuerte retracción del consumo. Aunque la demanda en algunos sectores mostró algo más de dinamismo en los últimos meses, este rubro sigue muy golpeado. Los empresarios siguen reclamando por la importación sin ningún tipo de control y una baja de impuestos internos que nunca se concretó, aunque fue una de las promesas de campaña de Milei.
El documento detalló que el resultado del sector textil estuvo explicado principalmente por el desempeño de algunos de sus principales subrubros. La mayor caída interanual correspondió a hilados de algodón, con un descenso de 35,4%, mientras que en el acumulado del primer cuatrimestre el mayor retroceso se concentró en tejidos y acabado de productos textiles, que disminuyó 37,8%. La preparación de fibras de uso textil también mostró una baja significativa, de 14,2% en la comparación interanual y de 27,8% en el acumulado, mientras que otros productos textiles retrocedieron 15,9% y 14,9%, respectivamente.
La menor actividad también se notó en el nivel de utilización de las plantas industriales. Durante abril, el sector textil operó con una capacidad instalada del 42,4%, un registro que se ubicó 0,2 puntos por debajo del mismo mes de 2025. La crisis golpea a esta industria desde hace más de doce meses, por lo que ya el año pasado el escenario era crítico.

