Emoción tras seis meses de internación: Bastián, el nene herido en Pinamar, dejó la terapia intensiva y comienza su rehabilitación
Macarena Collantes, la madre del niño de 8 años, confirmó la noticia con un conmovedor mensaje en sus redes sociales. Tras permanecer 136 días en el Hospital Italiano de San Justo y ser sometido a múltiples cirugías, el menor inicia una nueva etapa en su recuperación.
A casi seis meses del grave accidente vial que conmovió al país a principios de año en la ciudad balnearia de Pinamar, llegó la noticia más esperada sobre la salud de Bastián Jerez.
El neñe de 8 años, que permaneció más de cuatro meses en el área de cuidados intensivos debido a las severas lesiones sufridas en el siniestro, logró estabilidad médica suficiente para abandonar la terapia y ser trasladado a un centro especializado en rehabilitación.
La feliz novedad fue dada a conocer por su madre, Macarena Collantes, a través de una emotiva publicación en sus redes sociales.
Mediante un carrusel de fotografías que retratan el duro y largo proceso médico que debieron afrontar, la mujer compartió la evolución de su hijo tras haber superado 136 días de internación en el Hospital Italiano de San Justo, establecimiento donde debió ser intervenido quirúrgicamente en reiteradas oportunidades.
"Después de casi seis meses de internación y más de cuatro meses en terapia intensiva, Bastián fue trasladado a un centro de rehabilitación para continuar con su recuperación", detalló la familia, marcando el cierre de una de las etapas más críticas desde el accidente ocurrido el pasado 8 de enero.
Un largo camino de complejidad médica
El derrotero de la familia Jerez comenzó en plena temporada de verano, cuando el vehículo en el que viajaban protagonizó un fuerte choque en Pinamar.
Dada la gravedad del cuadro inicial, el menor fue derivado en primera instancia de urgencia a un centro asistencial de Mar del Plata.
Sin embargo, la complejidad de sus heridas requirió un posterior traslado de alta complejidad hacia el sanatorio de San Justo, en el Gran Buenos Aires, donde el cuerpo médico logró salvarle la vida tras meses de intensos cuidados.
Con este nuevo traslado, Bastián y su entorno inician un nuevo capítulo enfocado exclusivamente en la recuperación motriz y fisiológica.
A lo largo de todo el proceso, la familia se encargó de mantener cadenas de oración y actualizar periódicamente el estado de salud del pequeño, agradeciendo el constante apoyo de la comunidad ante lo que hoy califican como un verdadero milagro de recuperación.

