Paro en el Servicio Meteorológico ante el anuncio de despidos: los detalles del "apagón informativo"
La Asociación de Trabajadores del Estado alertó por la amenaza de despidos y el cierre de estaciones meteorológicas, lo que implica un riesgo para los vuelos en Argentina.
Conocida la noticia de que la administración de Javier Milei planea recortar recursos y despedir a cientos de empleados contratados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), es que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció que el viernes 24 de abril se realizará un paro en el organismo climático mediante un "apagón informativo".
Por medio de un comunicado difundido por ATE, la organización sostiene que la amenaza de despidos y el cierre de estaciones meteorológicas representa un riesgo inminente para los vuelos en Argentina y agrava la precarización laboral.
En tanto, Silvina Romero, integrante del cuerpo de Delegadas de ATE en el SMN, destacó que la medida de fuerza busca "visibilizar lo que sucede en el organismo", señalando que el paro incluye actividades tanto en las estaciones aeroportuarias como en la sede central del organismo, involucrando incluso al área de pronósticos. La dirigencia sindical precisó que el cierre de 40 estaciones meteorológicas en todo el país supone un "potencial aumento del riesgo" en el servicio nocturno para la aviación.
El conflicto se agrava ante la confirmación de que los despidos alcanzarían a trabajadores contratados bajo los artículos 9 y 1109, lo que sostiene ATE, precariza la situación laboral y pone en peligro tareas clave del sector.
Impacto en la seguridad aérea
Además, el sindicato advirtió que la reducción del SMN podría tener un "impacto severo en la seguridad y la frecuencia de las operaciones aéreas", ya que la información brindada por estos técnicos es insustituible en las operaciones de control y prevención de incidentes aeronáuticos.
Por otra parte, representantes de ATE se reunieron con legisladores nacionales para exponer la situación del SMN y discutir el "feroz desguace" de áreas críticas del Estado, y la Coordinación Nacional de ATE ANAC expresó que el Ejecutivo nacional no mostró voluntad política para frenar los despidos, ni para implementar soluciones a la crisis de recursos que atraviesan estos organismos.
Objetivo de la medida de fuerza
El paro del 24 de abril busca colocar en la agenda pública que, ante el cierre de estaciones y despidos de meteorólogos, la propia seguridad aérea y la "continuidad del servicio meteorológico esencial" pueden verse interrumpidas.
La dirigencia de ATE subraya que la gravedad de la situación no es solo laboral, sino que también repercute directamente sobre el funcionamiento de las operaciones aeronáuticas y la capacidad preventiva ante condiciones climáticas adversas.
Reestructuración del sector
En cuanto a la mirada del Gobierno nacional, este prevé realizar una amplia restructuración en el organismo meteorológico, con el despido de 140 empleados contratados y la implementación de un programa de modernización tecnológica orientado a automatizar procesos y ajustar la estructura del organismo a los estándares internacionales.
La medida, informada por el Ministerio de Defensa, responde a un diagnóstico que detectó sobredimensionamiento en áreas administrativas y operativas, junto a un retraso tecnológico en la red actual de observación, y prevé generar un ahorro superior a 3.500 millones de pesos anuales por reducción de contratos y reorganización operativa.
Con base en fuentes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, el proceso de reforma surge del informe que identificó una estructura operativa costosa y desactualizada, producto de políticas previas que, según la evaluación oficial, desnaturalizaron el objetivo del organismo.
En tanto, los telegramas de desvinculación serán enviados de manera inmediata y alcanzarán primordialmente a personal con funciones administrativas y de observación manual, excluyendo a los meteorólogos de carrera.
Hoy la red del Servicio Meteorológico Nacional cuenta con unas 130 estaciones distribuidas en todo el país. El esquema operativo vigente depende en gran parte de la toma manual de datos, registro en planillas y procesamiento posterior, lo que requiere un alto volumen de personal y amplía la estructura administrativa.
Este modelo será reemplazado por sistemas automatizados capaces de medir variables meteorológicas y transmitir la información en tiempo real, ampliando la cobertura y aumentando la precisión de los datos.

