Perfecto para disfrutar la nieve: el refugio de alta montaña que está lleno de aventura
Ubicado en plena cordillera de los Andes, este destino combina paisajes nevados y experiencias ideales para quienes buscan una escapada diferente.
En plena cordillera de los Andes, existen destinos que invitan a vivir el invierno de una manera completamente distinta: aventura, tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.
Sin dudas, este rincón "secreto" se presenta como una escapada perfecta para desconectar de la rutina y disfrutar la montaña en estado puro.
Un paraíso "blanco" para desconectar y vivir aventuras
Real del Pehuenche es un campamento de montaña ubicado en plena cordillera de los Andes, dentro del departamento Malargüe, en la provincia de Mendoza.
Rodeado de paisajes nevados y escenarios de alta montaña, el lugar se convirtió en una alternativa ideal para quienes buscan experiencias diferentes en contacto con la naturaleza.
El complejo se encuentra a unos 420 kilómetros de la ciudad capital. Para llegar, es necesario tomar la Ruta Nacional 40 hasta Malargüe y luego continuar por la Ruta Nacional 145 hacia el Paso Pehuenche, atravesando algunos de los paisajes más impactantes del sur mendocino.
Además de su ubicación estratégica cerca del límite internacional con Chile, el campamento también se encuentra próximo a otros atractivos turísticos de la región como Paso Pehuenche, Las Loicas y distintos circuitos naturales de montaña muy elegidos por viajeros y aventureros.
Uno de los aspectos más impresionantes del lugar es su geografía. Rodeado de picos nevados, valles y extensos paisajes cordilleranos, el entorno ofrece vistas panorámicas únicas donde predominan el silencio, la nieve y la inmensidad típica de los Andes.
Durante la temporada invernal, el destino ofrece múltiples actividades vinculadas a la nieve y la aventura. Entre las opciones más elegidas aparecen el trekking con raquetas, el esquí de montaña y las expediciones guiadas.
Otro de los atractivos son las experiencias para amantes de los deportes extremos. El lugar es considerado un excelente lugar para practicar snowkite y también cuenta con propuestas de splitboard, snowboard y recorridos en snowcat por distintos sectores de la cordillera.
El alojamiento también se destaca por su propuesta sustentable. Los alojamientos y puntos turísticos de interés son domos tipo "iglúes" que utilizan sistemas de energía solar.
Además de las actividades deportivas, el refugio invita a disfrutar del paisaje y la desconexión. El descanso en medio de la nieve y las noches rodeadas de silencio generan una experiencia distinta para quienes buscan alejarse de la rutina.
La experiencia también se completa con una propuesta de gastronomía de montaña ideal para combatir las bajas temperaturas. Platos caseros, comidas calientes y sabores típicos de la cordillera acompañan las jornadas en la nieve, creando un ambiente cálido y acogedor en medio de los paisajes andinos.
Elegir este rincón mendocino es apostar por una escapada diferente durante el invierno. Naturaleza, aventura, nieve y paisajes imponentes convierten al lugar en una opción ideal para vivir la cordillera desde una perspectiva mucho más auténtica y cercana.

