ENTRE MONTAÑAS

El pueblo donde el fino de altura y la calma son protagonistas

A más de 2.000 metros de altura, este rincón del norte argentino cautiva con antiguas construcciones, gastronomía regional, tradiciones vivas y escenarios naturales.

Entre montañas imponentes, antiguas casonas coloniales y calles silenciosas, este pueblo norteño aparece como una encantadora parada en los Valles Calchaquíes. 

Este destino también sorprende por sus vinos de altura, gastronomía regional y la calidez de sus tradiciones. Rodeado de paisajes espectaculares y con una fuerte identidad cultural.


Entre vinos de altura, historia colonial y paisajes inolvidables, Molinos se convierte en una escapada perfecta para desconectar y disfrutar de la esencia salteña.googletag.cmd.push(function(){googletag.display('interparrafo02')});

Entre vinos de altura, historia colonial y paisajes inolvidables, Molinos se convierte en una escapada perfecta para desconectar y disfrutar de la esencia salteña.

El pueblo salteño donde el tiempo parece haberse detenido

Molinos es uno de los destinos más pintorescos y auténticos de los Valles Calchaquíes. Este pequeño pueblo del oeste salteño enamora con sus antiguas casonas coloniales, calles silenciosas y un entorno natural rodeado de montañas imponentes que transmiten una paz difícil de encontrar en otros lugares del país.

Ubicado a unos 206 kilómetros de la ciudad capital, el viaje demanda aproximadamente cinco horas en auto pasando por Cachi. Para llegar se debe tomar la Ruta Nacional 68 y luego la famosa Ruta Nacional 40, atravesando algunos de los paisajes más impactantes del norte argentino.

Además de su encanto propio, Molinos se encuentra cerca de otros puntos turísticos muy visitados como Cafayate, Cachi y el Parque Nacional Los Cardones, lo que lo convierte en una excelente parada dentro de un recorrido por la región.

Uno de los grandes atractivos del lugar es su geografía. El paisaje combina montañas rojizas, cerros imponentes, cardones gigantes y extensos viñedos de altura que generan una postal única. El cielo limpio y la amplitud térmica típica de la zona potencian todavía más la belleza natural del entorno.

Invita a realizar actividades al aire libre, como el ascenso al Cerro Overo, desde donde se obtienen vistas panorámicas espectaculares de toda la región. Además, en los alrededores es posible observar fauna típica como vicuñas, llamas, guanacos, cóndores y zorros, en medio de un paisaje dominado por los emblemáticos cardones.

Uno de los grandes atractivos del lugar es su geografía. El paisaje combina montañas rojizas, cerros imponentes, cardones gigantes y extensos viñedos de altura que generan una postal única. El cielo limpio y la amplitud térmica típica de la zona potencian todavía más la belleza natural del entorno. Invita a realizar actividades al aire libre, como el ascenso al Cerro Overo, desde donde se obtienen vistas panorámicas espectaculares de toda la región. Además, en los alrededores es posible observar fauna típica como vicuñas, llamas, guanacos, cóndores y zorros, en medio de un paisaje dominado por los emblemáticos cardones.Montañas coloradas, cardones gigantes y viñedos de altura crean uno de los paisajes más impactantes de los Valles Calchaquíes.

Montañas coloradas, cardones gigantes y viñedos de altura crean uno de los paisajes más impactantes de los Valles Calchaquíes.

Entre los sitios imperdibles de Molinos aparece la histórica Iglesia San Pedro Nolasco, declarada Monumento Histórico Nacional. Su arquitectura colonial con influencias cuzqueñas es una de las más importantes de la región y conserva los restos de Nicolás Severo de Isasmendi, último gobernador español de la intendencia de Salta del Tucumán antes de la Revolución de Mayo.

Otro punto destacado es el Centro de Interpretación Casa Indalecio Gómez, un espacio cultural que rescata la historia e identidad del pueblo mediante talleres y actividades vinculadas a oficios tradicionales que forman parte del patrimonio local.

Para quienes buscan aventura e historia, las Ruinas de El Churcal representan una visita fascinante. Ubicadas a pocos kilómetros del pueblo, permiten descubrir vestigios de comunidades precolombinas que se destacaban por la alfarería, los tejidos y los trabajos en madera y cestería.

Trekking, recorridos históricos, visitas a bodegas y experiencias culturales forman parte de las propuestas para disfrutar en este encantador pueblo salteño.

Trekking, recorridos históricos, visitas a bodegas y experiencias culturales forman parte de las propuestas para disfrutar en este encantador pueblo salteño.

La gastronomía regional es otro de los motivos para visitar el pueblo. Allí se pueden degustar empanadas salteñas, tamales, maíz mote, charqui y dulces elaborados con técnicas ancestrales. 

Los vinos de altura son uno de los grandes emblemas de la región y convierten a este destino en una parada imperdible para los amantes del enoturismo. 

En los alrededores del pueblo se encuentran algunos de los viñedos más altos del mundo, ubicados a más de 2.700 metros sobre el nivel del mar. La intensa exposición solar, el cielo limpio y la gran amplitud térmica favorecen el desarrollo de uvas con mayor concentración de aromas, color y sabor.

Las tradiciones, la artesanía local y la gastronomía típica mantienen viva la identidad cultural de este rincón único del norte argentino.


Las tradiciones, la artesanía local y la gastronomía típica mantienen viva la identidad cultural de este rincón único del norte argentino.

Elegir Molinos es descubrir uno de esos lugares que todavía conservan la esencia más auténtica del norte argentino. Entre paisajes imponentes, historia colonial, vinos de altura y tradiciones que siguen vivas generación tras generación, este pequeño pueblo invita a bajar el ritmo y disfrutar de una experiencia distinta. 

Ideal para quienes buscan naturaleza, cultura, buena gastronomía y tranquilidad, se presenta como una escapada perfecta para desconectar y dejarse sorprender por la magia de los Valles Calchaquíes.






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