Una vista que quita el aliento: el balcón natural que regala una de las mejores postales del país
Ubicado sobre una de las rutas escénicas más famosas del país, este sitio permite contemplar formaciones rocosas, extensas quebradas y panoramas que se transforman con la luz del sol.
La provincia de Salta es reconocida por sus paisajes imponentes, rutas escénicas y los rincones capaces de sorprender incluso a los viajeros más experimentados.
Entre quebradas, montañas y formaciones geológicas únicas, existen puntos panorámicos que se convirtieron en verdaderos íconos del turismo argentino.
Gracias a su ubicación estratégica y a la combinación de colores que cambia constantemente según la hora del día, se transformó en una parada obligada para quienes recorren esta región.
Los tonos rojizos, ocres y anaranjados de las montañas crean un paisaje cambiante que varía según la incidencia de la luz solar.
El mirador que ofrece algunas de las mejores vistas de Salta
El Mirador de Tres Cruces es uno de los puntos panorámicos más visitados de la provincia de Salta. Se encuentra en pleno corazón de la Quebrada de las Conchas y funciona como un balcón natural desde el que se puede observar gran parte de los Valles Calchaquíes.Ubicado sobre la Ruta Nacional 68, el sitio forma parte del recorrido que une la ciudad capital con Cafayate. Se encuentra a unos 180 kilómetros aproximadamente y puede visitarse siguiendo esta ruta completamente asfaltada, considerada una de las más bellas del país por la cantidad de paisajes que atraviesa.
Su localización privilegiada también permite combinar la visita con otros atractivos cercanos. Entre ellos: la Quebrada de las Conchas; la Cascada del Puma; y dos de las formaciones geológicas más conocidas de la zona: El Anfiteatro y la Garganta del Diablo.
La fotografía, la contemplación del paisaje y las caminatas cortas figuran entre las actividades más elegidas por quienes visitan el lugar.
La geografía es, sin dudas, uno de sus mayores atractivos. El paisaje está dominado por enormes paredones de roca sedimentaria teñidos por tonalidades rojizas, ocres y anaranjadas producto de la presencia de óxido de hierro. Estos colores se modifican constantemente según la posición del sol.
Otro aspecto destacado es la amplitud visual que ofrece. Desde el punto más alto se obtiene una perspectiva privilegiada de los valles, quebradas y montañas que caracterizan a esta región del norte argentino.
La cercanía con otros atractivos naturales permite incorporar esta parada dentro de una ruta turística repleta de escenarios sorprendentes.
Para llegar a los mejores sectores panorámicos existen pequeñas escalinatas de piedra que permiten ganar altura y obtener fotografías aún más impactantes del entorno.
La zona también atrae a los amantes del senderismo y la fotografía. Los cambios de luz a lo largo del día generan escenarios completamente diferentes, lo que convierte cada visita en una experiencia única.La combinación de vistas panorámicas, historia y naturaleza convierte a este rincón salteño en una de las paradas imperdibles de los Valles Calchaquíes.
A esto se suma una de las leyendas más conocidas del lugar. Según la tradición oral, en las cercanías habrían sido asesinados tres sacerdotes que ocultaron un tesoro compuesto por objetos religiosos y piezas de oro para evitar saqueos.
La combinación de historia, paisajes, accesibilidad y cercanía con otros atractivos turísticos convierte a este sitio en una de las paradas más recomendadas para quienes recorren la provincia.

