Venta de carne de burro: qué dice la ley y cuánto cuestan los cortes
La comercialización experimental en una carnicería de Chubut, que resultó exitosa debido a que se agotaron los productos, desató el debate sobre su consumo.
Una prueba piloto de venta de carne de burro se realizó en la ciudad chubutense de Trelew y resultó exitosa debido a que los cortes se agotaron, pero la experiencia desató el debate sobre su consumo.
La periodista Silvina Cabrera de Trelew, por la pantalla de Crónica, precisó que los clientes que compraron los cortes, regresaron por más a la carnicería en la que se vendía esa carne a un precio unificado de $7.500 el kilo y "ya estaba totalmente agotada". Un relevamiento, realizado por cronica.com.ar a mediados de marzo último en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), detectó que el kilo de los cortes de carne vacuna se expendían en el mostrador entre los $15.000 y los $26.000.
El proyecto, impulsado por el productor Julio Cittadini, busca posicionar al burro como una opción dentro del mercado, en el marco de la persistente suba del precio de la carne de vaca y el interés por proteínas animales alternativas que resulten más accesibles.
Cittadini, en declaraciones a la prensa local, aseguró que el proceso desde el matadero al mostrador estuvo controlado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Producción provincial, pero la venta fue autorizada de manera experimental.
¿Es legal la venta de carne de burro?
En Argentina, el burro, al igual que el caballo y la mula, está clasificado dentro de la categoría de ganado equino.
Según el decreto 4238/68, que estableció el Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal, la faena de burro está permitida, pero bajo condiciones sumamente específicas y en los frigoríficos habilitados por el SENASA, pero no lo hay para tránsito federal.
Respecto a la venta al público, sólo puede realizarse si el local tiene una habilitación especial para carnes no tradicionales y el producto tiene sellos de inspección oficial.

