Récord histórico en Brasil: 23 expulsados en la final Cruzeiro vs Atlético Mineiro tras una batalla campal
El clásico que definió el Campeonato Mineiro terminó en escándalo y rompió una marca histórica en el fútbol brasileño: el árbitro expulsó a 23 jugadores tras una violenta pelea entre futbolistas de ambos equipos, superando el récord de 22 rojas que llevaba más de 70 años.
La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó en un escándalo histórico. Tras el pitazo final que consagró al Galo con una victoria por 1 a 0, una batalla campal entre futbolistas de ambos equipos derivó en un récord de 23 expulsados.
El violento episodio ocurrió en el clásico de Belo Horizonte y terminó opacando por completo la consagración del equipo conocido como "La Bestia Negra".
El detonante del escándalo fue un fuerte cruce entre el arquero del Atlético Mineiro, Everson, y el mediocampista del Cruzeiro, Christian. Según el informe arbitral, el guardameta derribó a su rival y lo golpeó en el rostro con la rodilla, mientras que el volante fue sancionado por impactar con su espinilla la cabeza del arquero cuando la jugada ya estaba detenida.
A partir de ese momento, la situación se descontroló y derivó en una batalla campal que involucró a varios futbolistas de ambos planteles.
Entre los protagonistas del conflicto estuvieron los argentinos Lucas Romero y Lucas Villalba. El primero conectó un golpe de puño contra Everson, lo que provocó la reacción inmediata del delantero Hulk. En medio del caos, Villalba respondió con una patada voladora.
Incluso el arquero Cássio recorrió gran parte del campo para sumarse a la pelea, mientras que el entrenador Eduardo Domínguez intentó intervenir para frenar la situación, aunque sin éxito.
Ante el nivel de violencia y la imposibilidad de controlar lo que ocurría dentro del campo de juego, el árbitro Matheus Candançan debió solicitar protección policial y decidió completar el informe disciplinario horas después del partido.
En el acta oficial quedaron registradas 23 expulsiones: 12 jugadores del Cruzeiro y 11 del Atlético Mineiro.
De esta manera, el encuentro pasó a la historia del fútbol brasileño como el partido con más tarjetas rojas, superando el récord de 22 expulsiones que habían protagonizado Portuguesa y Botafogo en el Torneo Río-São Paulo de 1954.
Según establece el Código Brasileño de Justicia Deportiva, las sanciones deberán cumplirse únicamente en torneos organizados por la Federación de Fútbol de Minas Gerais. Esto significa que los jugadores sancionados cumplirán sus suspensiones en la próxima edición del Campeonato Mineiro y no en el Brasileirao ni en la Copa do Brasil.




