Budín marmolado: el clásico que no pasa de moda y solo lleva 7 ingredientes
A pesar de su sencillez, esta preparación tiene un resultado asombroso: consistente sumamente esponjosa, un delicioso sabor a vainilla con chocolate y una costra crocante que le aporta un toque diferente.
El feriado y el cielo nublado exigen una deliciosa merienda en familia o amigos. Por ello, la mejor alternativa es recurrir a aquellos clásicos de la panadería que no requieren de grandes cocimientos culinarios y se hacen en pocos minutos.
El budín marmolado es un postre tradicional y popular en muchos países, especialmente en América Latina y Europa, porque se caracteriza por su textura suave y esponjosa, y un interior bicolor que se logra mezclando dos batter (mezclas) diferentes:uno claro y otro oscuro.
Si bien puede parecer una preparación complicada, la realidad es que sus pasos son sumamente fáciles e incluso rápidos. Además, dependiendo del presupuesto que se quiere destinar, existe la posibilidad de decorarlo con lo que más guste.
Los 7 ingredientes para un esponjoso budín marmolado- 250 gramos de harina leudante
- 150 gramos de azúcar
- 3 huevos
- 100 gramos de manteca
- 15 gramos de cacao amargo
- Esencia de vainilla
- Leche
1- Antes de comenzar con la integración de todos los productos, vamos a tamizar la harina para evitar grumos; derretir la manteca a fuego lento; y batir los huevos en un recipiente individual para que se facilite la absorción.
2- En un bol, colocamos la harina, el azúcar y la manteca derretida. Acto seguido, mezclamos todo con batidor o tenedor hasta que sé conforme una “pasta”.
3- Sumamos una cucharada generosa de esencia de vainilla y por último agregamos los huevos previamente batidos en el paso uno.
4- En caso de que quede con una textura muy seca o densa, incorporamos un chorrito de leche y continuamos mezclando hasta lograr una consistencia más blandita.
5- Dividimos la preparación en dos recipientes: en uno vertemos el cacao amargo y batimos hasta que nos quede una mezcla bien homogénea; el sabor vainilla quedará en reposo hasta que combinemos en el recipiente de cocción.
6- Enmantecamos y enharinamos una budinera. Agregamos la mezcla de vainilla que será nuestra base y luego la preparación de chocolate. Con un cuchillo o palito hacemos dibujos (encargados de generar el marmolado) y damos leves goles para que los sabores se entremezclen.
7- Horneamos en un horno precalentado a temperatura media. Luego de aproximadamente 50 minutos o cuando este cocido por dentro, sacamos de cocina y dejamos enfriar.
8- La decoración es completamente opcional. En algunos casos, se suele cubrir con una fina de azúcar impalpable; Otros prefieren sumarle un toque de dulzura con un baño de chocolate cobertura. Sea cual sea la elección, se puede acompañar con la infusión que se prefiera.

