Deliciosas tortitas negras para la merienda: receta simple, rendidora y bien argentina
Ideales para compartir con el mate o un café, estas clásicas facturas se preparan con ingredientes simples y logran esa cubierta crocante de azúcar negra que tanto gusta.
El fin de semana invita a bajar el ritmo, reencontrarse con el mate y disfrutar de esas pequeñas delicias que hacen la diferencia en una tarde tranquila. La merienda, lejos de ser un momento más, se convierte en excusa perfecta para compartir algo rico y casero con quienes tenemos cerca.
Dentro de las opciones con corazón argentino, las tortas negras nunca pasan de moda. Con su masa esponjosa y esa cobertura crocante de azúcar negra que las hace inconfundibles, se ganaron un lugar privilegiado en la mesa de muchas generaciones. Ya sean compradas en panadería o hechas en casa, siguen despertando el mismo entusiasmo de siempre.
Esta receta clásica, fácil y rendidora te permite prepararlas con ingredientes simples y lograr un resultado tan sabroso como el de cualquier panadería. Ideales para acompañar una buena infusión, son la combinación perfecta entre tradición y sabor casero.
Ingredientes para 12 a 15 unidades Para la masa:- 500 gramos de harina 000
- 25 gramos de levadura fresca o 10 gramos de levadura seca
- 1 taza de leche tibia
- 50 g de manteca derretida (o margarina)
- 1 huevo
- 2 cucharadas de azúcar común
- 1 cucharadita de sal
- 100 gramos de azúcar negra
- 2 cucharadas de harina
- 1 cucharada de aceite neutro o manteca derretida
- Un chorrito de agua para humedecer
1- En un bowl, disolvé la levadura en la leche tibia junto con una cucharada de azúcar. Dejá reposar unos 10 minutos hasta que se forme una espuma.
2- En otro bowl grande, colocá la harina, la sal y el azúcar restante. Hacé un hueco en el centro y agregá el huevo, la manteca derretida y la mezcla con levadura. Integrá todo hasta formar una masa suave.
3- Amasá durante 10 minutos hasta que la masa quede lisa y elástica. Tapala con un repasador limpio y dejala leudar en un lugar cálido por 1 hora o hasta que doble su volumen.
4- Desgasificá la masa (amasá un poco para sacar el aire) y dividila en porciones. Formá bollitos y aplastalos suavemente con la mano para darles la forma clásica de torta negra. Colocalos en una bandeja enmantecada o con papel manteca.
5- En un bowl mezclá el azúcar negra con la harina, el aceite y apenas un chorrito de agua. Tiene que quedar una pasta húmeda y grumosa.
6- Espolvoreá generosamente la mezcla sobre cada torta. Dejá que leuden 15 minutos más y luego llevá al horno precalentado a 180°C por 15 a 20 minutos, hasta que estén apenas doradas en la base.
- Usá harina 000: le da más elasticidad a la masa, como en panadería.
- No las cocines de más: la clave está en que queden suaves por dentro, sin que se sequen.
- Cubrí bien la superficie: no escatimes en azúcar negra, es lo que da la textura y sabor característico.
- Dejá leudar en horno apagado: con la puerta apenas entreabierta para que conserve calor, así suben más.
- Podés pintarlas con huevo antes de hornear: para darles un brillo suave en los bordes.

