MIRÁ DE QUÉ SE TRATA

Es ideal para las "recetas de la abuela" y se compra en carnicerías por solo $1500 el kilo

Esta pieza de carne poco común, pero perfecta para caldos, estofados, pucheros, guisos y escabeches, aporta colágeno y proteínas, y queda deliciosa en recetas caseras llenas de sabor.

En tiempos donde se requiere aliviar el bolsillo sin perder el sabor de las comidas caseras, los platos de abuela siempre son una opción confiable. Así, en la búsqueda de alternativas de carne para disminuir los costos, existe un corte de cerdo poco común que no solo es económico, sino que también aporta colágeno, ideal para preparar caldos, estofados, pucheros, guisos y escabeches, recetas típicas de las que preparaba “la nona”.

Esta pieza se convirtió en un secreto bien guardado de la cocina tradicional, ya que su textura jugosa y capacidad de transformar cualquier plato lo colocan como el favorito de quienes buscan recrear sabores de antaño, llenos de amor y tradición.

Además, es una fuente excelente de proteínas y nutrientes esenciales que contribuyen al bienestar general, ayudando a mejorar la salud de los huesos y articulaciones, y promoviendo una piel más saludable. Su costo ya de por sí es económico, pero con los descuentos ofrecidos por la Cuenta DNI se puede conseguir a un precio mucho más accesible.

El corte de cerdo multipropósito que está barato y es beneficioso para la salud

Se trata de las patas de cerdo, un corte tradicional que, aunque algo olvidado hoy en día, tiene un lugar especial en la cocina de nuestras abuelas. Con su carne gelatinosa y rica en nutrientes, esta alternativa es perfecta para preparar platos reconfortantes como caldos, estofados y escabeches.

Ricas en proteínas, zinc, hierro y fósforo, estas piezas ofrecen numerosos beneficios para la salud, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud ósea. A pesar de ser una opción económica, este corte de cerdo mantiene su relevancia por su sabor y su capacidad de aportar colágeno a cada plato.

Las mismas se caracterizan por su versatilidad en la preparación. Al cocinarlas lentamente, su carne se vuelve tierna, liberando un caldo sabroso que es ideal para mantener los huesos firmes, gracias a su alto contenido en nutrientes esenciales. Este proceso también intensifica los sabores de los ingredientes, convirtiéndolas en una base perfecta para sopas y guisos llenos de sabor y nutrición.

Aparte de ser un corte económico, las patas de cerdo son una excelente opción para quienes buscan una comida sabrosa y beneficiosas sin gastar demasiado. Este ingrediente permite experimentar con diferentes ingredientes y especias, adaptándose a diversos tipos de platos y estilos culinarios. Su precio en supermercados y carnicerías ronda los $2300, pero con las ofertas ofrecidas por la Cuenta DNI del Banco provincia los días sábados en el rubro, queda en los $1500 un descuento de hasta $805.

Receta de caldo con patas de cerdo
 Receta de caldo con patas de cerdo (Imagen ilustrativa)
 Receta de caldo con patas de cerdo (Imagen ilustrativa)

Ingredientes:
  • 2 patas de cerdo (alrededor de 1 kg)
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 ramas de apio
  • 2 papas medianas
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de comino
  • Sal y pimienta a gusto
  • 1 litro de agua
  • 1 chorrito de aceite de oliva 
Preparación:

-Primero, lavá bien las patas de cerdo bajo agua corriente. Si las comprás frescas, a veces es necesario dejarlas un poco para sacarles el exceso de impurezas. Después, cortalas en trozos chicos para que se cocinen más rápido. 

-En una olla grande, poné las piezas y cubrilas con agua. Llevá a hervor y cociná por unos 5 minutos. Después, tirá esa agua y cubrilas de nuevo con agua limpia. Agregá una hoja de laurel, sal, pimienta y una cucharadita de comino. Cociná a fuego bajo por unas 2 horas o hasta que las patas estén tiernas y la carne se separe fácil del hueso.

-Mientras tanto, pelá y cortá la zanahoria, las papas y el apio en trozos chicos. Picá la cebolla y el ajo bien finito. En una sartén, calentá un poquito de aceite y sofreí la cebolla y el ajo hasta que estén doraditos. Después, sumá las zanahorias y el apio y cociná unos 5 minutos más para que se intensifiquen los sabores y el caldo agarre más cuerpo. 

-Cuando las mismas ya estén listas y el caldo haya agarrado sabor, agregá los vegetales a la olla. Cociná unos 20 minutos más o hasta que las papas y zanahorias estén bien cocidas. Probá el caldo y ajustá la sal, pimienta o comino si hace falta. Si te gusta una sopa más espesa, podés triturar un poco de las papas adentro de la olla para darle más cuerpo. Serví bien caliente y, si querés, acompañalo con pan casero o arroz. 

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