Ni paleta ni aguja: el corte de carne que se consigue por $4.300 y es la clave para una carbonada irresistible
Con sabor intenso y el equilibrio justo de grasa magra, este corte de carne se convierte en la “estrella” del tradicional guiso argentino. Mucho más barato que otros, pero con una calidad que sorprende. ¡Descubrilo!
Con los precios de la carne “por las nubes”, armar una olla rica sin vaciar el bolsillo se volvió casi una misión imposible. Si bien cada vez cuesta más encontrar un corte rendidor, sabroso y que no te haga temblar al pasar por la carnicería, hay uno que ronda los $4.300, no es ni paleta ni aguja, y es infalible para una buena carbonada.
Es que las dos piezas mencionadas, que solían ser la primera opción para guisos, ya no son tan accesibles. Frente a ese escenario, muchos se encuentran sin respuestas a la hora de elegir, y ahí es donde entra una alternativa “poco conocida”, que sorprende por su rendimiento y calidad, sin exigir un gasto desmedido.
Tiene carácter, textura y un equilibrio de grasa que potencia los sabores sin empalagar. Perfecto para una cocción lenta, se integra de manera ideal con los vegetales y el caldo, logrando un plato rico, reconfortante y con el sello inconfundible de la cocina criolla.
El corte de carne barato que sorprende en la carbonada: sabroso, rendidor y a menos de $4.300Se trata de la carnaza de novillo. Aunque suele pasar desapercibida en muchas góndolas, esta pieza es una joya oculta para los días de guiso. Con Cuenta DNI, se consigue por apenas $4.290 el kilo en carnicerías adheridas los días de descuento, cuando su valor real ronda los $6.600.
Proviene del cuarto delantero del animal, puntualmente de los músculos que rodean el codo. Al tener fibras gruesas y tejido conectivo, no es ideal para cocciones rápidas, pero en preparaciones largas como la carbonada se transforma: gana textura, sabor y un toque bien casero.
Tiene un gusto profundo, típico de los cortes que “trabajan más”, y una proporción justa de grasa que se derrite durante la cocción, potenciando el caldo sin empalagar. Además, su marmoleo natural ayuda a lograr una olla reconfortante, sabrosa y con el alma bien argentina.
Carne barata: ¿Qué otras comidas se pueden preparar con carnaza de novillo?La carnaza de novillo no solo sirve para una buena carbonada. También es una opción versátil y rendidora que se adapta a un montón de recetas caseras. Siempre que se la cocine bien -lenta y con paciencia- puede convertirse en la estrella de varios platos.
Una de las mejores formas de usarla es desmechada: ideal para empanadas, tacos bien condimentados o sándwiches potentes con salsa criolla. Incluso, se puede servir sobre un puré de papas o batatas.
También funciona de diez en cocciones largas, como guiso carrero, sopas con verduras o al horno. Si se pica bien, puede reemplazar otros cortes en una salsa boloñesa, pastel de carne o incluso albóndigas caseras.
Por último, es una fija para el puchero argentino de toda la vida. Barata, sabrosa y versátil, la carnaza de novillo demuestra que no hace falta gastar una fortuna para comer bien.
Cómo preparar una carbonada con carnaza: receta paso a pasoPrimero, lo primero: la carbonada es un guiso criollo típico del noroeste argentino, también presente en Chile y Bolivia. Lleva carne, verduras y un toque dulce, y es perfecto para combatir el frío con una comida bien potente.
En esta receta usamos carnaza de novillo, un corte económico que se vuelve tierno tras una cocción lenta. El resultado: un plato humeante, lleno de sabor y tradición.
Ingredientes- 500 gramos de carnaza de novillo (en cubos, sin exceso de grasa).
- 1 cebolla grande.
- 2 zanahorias.
- Medio morrón rojo y 1 amarillo.
- 1 batata.
- 1 papa grande o 2 medianas.
- 3 rodajas de calabaza.
- Un pedazo de zapallo cabutia (cortado chico).
- 1 o 2 choclos (en rodajas finas o desgranados).
- 3 tomates pelados (o una lata con puré).
- Caldo de carne o verduras (cantidad necesaria para cubrir).
- Sal, pimentón, orégano, ají molido y comino.
- Aceite para cocinar.
- 2 cebollas de verdeo (opcional).
- 50 a 80 gramos de orejones de durazno o pasas de uva (opcional, hidratados).

