Ni palomita ni arañita: el corte de carne "olvidado" ideal para guisos que se consigue por menos de $2.500
Tierno, sabroso y muy rendidor, este corte poco valorado en las carnicerías es una alegría para cocinar a fuego lento. Además, se convierte en una opción aliada para preparar platos reconfortantes, gracias a su textura, profundidad de sabor y un precio que se mantiene accesible.
Volvieron las temperaturas bajas a Buenos Aires y, con ellas, esa necesidad inevitable de volver a las comidas que reconfortan. De hecho, cuando el frío aprieta, no hay mejor plan que una receta casera con aromas que invitan a quedarse cerca de la cocina.
Como todo buen plato de invierno, la olla necesita una pieza de carne que cumpla con dos requisitos clave: que aporte proteína y que tenga un sabor profundo que impregne cada ingrediente. Ya sea en guisos, estofados o cazuelas, la clave está en elegir bien qué corte poner en la preparación.
Para quienes buscan una opción buena, barata y rendidora, existe una alternativa de cerdo que cumple con todo lo necesario. Aunque suele pasar desapercibida en las carnicerías, cuando se cocina con tiempo y paciencia se transforma en la estrella: jugosa, sabrosa y perfecta para compartir sin gastar de más.
El corte olvidado ideal para guisos por menos de $2.500El protagonista de esta propuesta invernal es el estofado de cerdo, un corte económico, versátil y muchas veces subestimado. Se trata de trozos provenientes del pernil o la paleta, con un equilibrio justo entre carne magra y grasa infiltrada, lo que garantiza sabor y ternura al ser cocido lentamente. Es una de esas piezas que, bien tratadas, se convierten en platos memorables.
Una de sus grandes virtudes es su capacidad para absorber sabores. Al cocinarlo a fuego lento, con verduras, caldos y hierbas aromáticas, se impregna de cada ingrediente, potenciando el sabor del conjunto. Además, al deshacerse con facilidad, aporta una textura melosa que enriquece caldos, salsas y fondos de cocción.
Otra ventaja es su relación precio-rendimiento. Con un kilo de esta carne se pueden preparar platos abundantes para varias personas, lo que la vuelve ideal para familias o para hacer rendir el presupuesto sin resignar calidad. Como si fuera poco, se adapta a múltiples preparaciones: guisos tradicionales, cazuelas con legumbres, fideos con salsa o incluso empanadas caseras.
Si tenemos en cuenta todos los beneficios que ofrece, Cuenta DNI se posiciona como una de las mejores alternativas para comprar carne de calidad a un precio accesible. En tiempos donde cada gasto se analiza con lupa, aprovechar los descuentos disponibles puede marcar la diferencia entre una comida simple y un plato completo, sabroso y rendidor.
Gracias al reintegro del 35% en carnicerías adheridas, es posible conseguir el estofado de cerdo por apenas $2.500 el kilo, cuando su valor habitual ronda entre los $3.500 y $4.000. Esta diferencia no solo permite ahorrar en la compra, sino también organizar mejor las porciones y planificar comidas familiares sin resignar calidad.
Es importante recordar que el beneficio solo se activa pagando con QR y dinero en cuenta a través de la aplicación, y que la devolución del dinero hasta $1.200 por semana se acredita dentro de los diez días hábiles posteriores a la compra. Un detalle clave para quienes buscan hacer rendir al máximo cada peso sin dejar de comer bien.

