Te salva cualquier comida: la receta definitiva para que las prepizzas queden como de panadería
Una opción ideal para resolver comidas rápidas, rendidoras y caseras. Con esta preparación básica vas a lograr una base esponjosa, sabrosa y versátil, perfecta para freezar o tener lista cuando el antojo de algo rico.
En la rutina diaria, contar con comidas pre hechas es una de las mejores formas de ahorrar tiempo y organizar mejor las comidas de la semana. Incluso, tener opciones listas en la heladera o el freezer no solo alivia el cansancio, sino que también garantiza platos caseros, ricos y mucho más saludables que las soluciones de último momento.
Entre todas las alternativas posibles, hay una que nunca falla: la pizza. Ya sea para un almuerzo rápido, una cena informal o una picada improvisada, su practicidad y aceptación general la convierten en la gran favorita de chicos y grandes.
Gracias a su consistencia esponjosa y a la infinidad de combinaciones posibles, cada una de estas preparaciones puede transformarse en un verdadero carnaval de sabores. Desde las versiones más clásicas hasta las más creativas, solo hace falta sumar tus ingredientes preferidos para disfrutar de una comida casera, rica y hecha en minutos.
Ingredientes para 6 prepizzas individuales o 3 grandes- 500 gramos de harina 000
- 10 gramos de sal
- 25 gramos de levadura fresca (o 7 gramos de levadura seca)
- 1 cucharadita de azúcar
- 300 mililitros de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva o girasol
- Salsa a gusto
1- Activar la levadura: Disolvé la levadura en el agua tibia con el azúcar. Dejála reposar 10 minutos hasta que espume.
2- Formar la masa: En un bol grande, colocá la harina y la sal. Hacé un hueco en el centro y agregá la mezcla de levadura y el aceite. Amasá hasta lograr una masa suave y elástica (unos 10-15 minutos). Tapá y dejá leudar 1 hora en un lugar cálido, hasta que duplique su tamaño.
3- Dividir y dar forma: Dividí la masa en porciones (6 si son individuales, 3 si son grandes). Estirá con palo de amasar o con las manos formando discos de unos 0,5 a 1 cm de espesor.
4- Pre cocción: xolocá las prepizzas en una placa aceitada o con papel manteca. Pinchá con tenedor para evitar burbujas. Cociná en horno fuerte (220°C) durante 7 a 10 minutos, hasta que estén apenas doradas en la base, pero sin llegar a cocinarse del todo arriba.
5- Agregar la salsa (opcional, pero práctico): una vez que las retirás del horno, podés untarles una capa fina de salsa de tomate casera (bien fría o a temperatura ambiente). Dejá enfriar por completo antes de guardarlas. Esto ayuda a conservar la humedad y ganar tiempo en el armado final.
6- Dejá enfriar: Una vez precocidas, dejalas enfriar sobre una rejilla. Luego, envolver o guardar.
- Heladera (uso en los próximos 2 días): guardalas en bolsas herméticas o envueltas en film. Podés conservarlas en la parte baja de la heladera hasta 48 horas.
- Freezer (hasta 3 meses): separá cada prepizza con papel manteca o separadores para que no se peguen.
- Colocalas en bolsas con cierre o recipientes plásticos para el consumo rapido (1 a 3 días).
- En todos los casos, para usarlas, sacalas 15 minutos antes y agregales los ingredientes directamente congelados o dejalas descongelar completamente antes de hornear.
- Tip adicional: cuando las vayas a usar, podés ponerlas directamente al horno con salsa y toppings. Hornealas a 200°C hasta que el borde esté crocante y el queso bien fundido. ¡Y listo!

