EXQUISITAS

Deliciosa receta de milanesas de zapallito, una versión más liviana y barata de un clásico que nunca falla

Sin dudas, son una alternativa sabrosa, rendidora y muy fácil de hacer, perfecta para quienes buscan platos caseros sin complicarse. Además, son ideales para acompañar con ensaladas, puré o lo que tengas a mano.

Las milanesas son un clásico indiscutido de la cocina argentina. Presentes en cualquier hogar, gracias a que se presenta un menú familiar o vianda de colegio. Ademàs, tienen ese poder único de resolver comidas con lo que hay, sin perder sabor ni tradición. 

Ya sea con carne, pollo o incluso vegetales, este plato sencillo y versátil atraviesa varias generaciones y se mantiene firme como aliado indispensable, sobre todo en épocas de vacas flacas, cuando hace falta rendir más con menos plata.

En ese mismo espíritu nace la milanesa de zapallito: una versión más liviana, económica y accesible que no se queda atrás en sabor ni en textura. Por este motivo, se presenta como la mejor opción para quienes buscan cuidar el bolsillo o reducir el consumo de carne sin resignar disfrute. Incluso, esta receta es tan fácil como sabrosa, y una excelente forma de aprovechar ingredientes frescos y preparar algo distinto, sin complicaciones.

Ingredientes para las riquísimas y crocantes milanesas (para 3 a 4 porciones)
  • 2 zapallitos redondos o 1 zapallito largo grande (tipo zucchini)
  • 2 huevos
  • 1 diente de ajo picado (opcional)
  • 2 cucharadas de perejil picado 
  • Sal y pimienta a gusto
  • Pan rallado (cantidad necesaria)
  • Harina común (opcional, para rebozar antes del huevo)
  • Aceite para freír o rociar si las hacés al horno
 Las milanesas de zapallitos tienen un toque dulzòn que combina con toque especial.
 Las milanesas de zapallitos tienen un toque dulzòn que combina con toque especial.
Paso a paso de la receta 
  • Lavar y cortar los zapallitos: sacar las impurezas con abundante agua y cortar en rodajas finas, de unos 5 mm de grosor. Se puede pelar o dejar con cáscara, según tu gusto.
  • Salarlos y dejarlos reposar (opcional): Si querés evitar que larguen mucha agua, espolvorear con un poco de sal y dejar reposar 10 minutos. Luego, secar con papel de cocina.
  • Preparar el rebozado: En un bowl, batir los huevos con el ajo picado, el perejil, sal y pimienta. En otro recipiente, colocar el pan rallado y la harina si vas a usarla como primera capa.
  • Rebozar los zapallitos: Pasar cada rodaja primero por harina (opcional), luego por el huevo batido y por último por el pan rallado, presionando bien para que se adhiera.
  • Cocinar: existen dos alternativas
    • Fritas: Calentar aceite en una sartén y freír las milanesas hasta que estén doradas de ambos lados. Colocar sobre papel absorbente.
    • Al horno: Precalentar el horno a 200°C. Acomodar las milanesas en una bandeja aceitada o con papel manteca. Rociar con un poco de aceite y hornear unos 20 minutos, dar vuelta a mitad de cocción.
    Con 2 zapallitos rinden para varias unidades. 
    Con 2 zapallitos rinden para varias unidades. 
    Tip extra para que las milanesas de zapallitos:
    • Podés darles un toque distinto agregando queso rallado al pan rallado, usar avena molida o semillas para un rebozado más nutritivo, o probar versiones veganas usando “huevo” de lino o agua con fécula como ligue.
    • Para más crocantez: después del primer rebozado, podés volver a pasarlas por huevo y pan rallado (doble rebozado). Esto crea una capa más gruesa y crujiente.
    • ¿Se te ablandan demasiado? Evitá que los zapallitos larguen agua cocinándolos apenas salados y secándolos bien antes de empanar. Si están muy maduros, elegí los más firmes y chicos.
    • Rebozado con sabor: agregá al pan rallado condimentos como orégano, pimentón dulce, cúrcuma, nuez moscada o queso rallado seco. Le da más personalidad sin complicar nada.
    • Opción sin huevo: usá una mezcla de agua con una cucharada de fécula de maíz (maicena) o harina de garbanzo disuelta, y un toque de mostaza. Actúa como ligante vegetal.
    • Se pueden freezar: una vez armadas, ponelas en una bandeja separada, congelalas, y después guardalas en bolsas. Así tenés milanesas listas para cocinar cuando quieras.
    Esta nota habla de: