Deliciosa receta de milanesas de zapallito, una versión más liviana y barata de un clásico que nunca falla
Sin dudas, son una alternativa sabrosa, rendidora y muy fácil de hacer, perfecta para quienes buscan platos caseros sin complicarse. Además, son ideales para acompañar con ensaladas, puré o lo que tengas a mano.
Las milanesas son un clásico indiscutido de la cocina argentina. Presentes en cualquier hogar, gracias a que se presenta un menú familiar o vianda de colegio. Ademàs, tienen ese poder único de resolver comidas con lo que hay, sin perder sabor ni tradición.
Ya sea con carne, pollo o incluso vegetales, este plato sencillo y versátil atraviesa varias generaciones y se mantiene firme como aliado indispensable, sobre todo en épocas de vacas flacas, cuando hace falta rendir más con menos plata.
En ese mismo espíritu nace la milanesa de zapallito: una versión más liviana, económica y accesible que no se queda atrás en sabor ni en textura. Por este motivo, se presenta como la mejor opción para quienes buscan cuidar el bolsillo o reducir el consumo de carne sin resignar disfrute. Incluso, esta receta es tan fácil como sabrosa, y una excelente forma de aprovechar ingredientes frescos y preparar algo distinto, sin complicaciones.
Ingredientes para las riquísimas y crocantes milanesas (para 3 a 4 porciones)- 2 zapallitos redondos o 1 zapallito largo grande (tipo zucchini)
- 2 huevos
- 1 diente de ajo picado (opcional)
- 2 cucharadas de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- Harina común (opcional, para rebozar antes del huevo)
- Aceite para freír o rociar si las hacés al horno
- Fritas: Calentar aceite en una sartén y freír las milanesas hasta que estén doradas de ambos lados. Colocar sobre papel absorbente.
- Al horno: Precalentar el horno a 200°C. Acomodar las milanesas en una bandeja aceitada o con papel manteca. Rociar con un poco de aceite y hornear unos 20 minutos, dar vuelta a mitad de cocción.
- Podés darles un toque distinto agregando queso rallado al pan rallado, usar avena molida o semillas para un rebozado más nutritivo, o probar versiones veganas usando “huevo” de lino o agua con fécula como ligue.
- Para más crocantez: después del primer rebozado, podés volver a pasarlas por huevo y pan rallado (doble rebozado). Esto crea una capa más gruesa y crujiente.
- ¿Se te ablandan demasiado? Evitá que los zapallitos larguen agua cocinándolos apenas salados y secándolos bien antes de empanar. Si están muy maduros, elegí los más firmes y chicos.
- Rebozado con sabor: agregá al pan rallado condimentos como orégano, pimentón dulce, cúrcuma, nuez moscada o queso rallado seco. Le da más personalidad sin complicar nada.
- Opción sin huevo: usá una mezcla de agua con una cucharada de fécula de maíz (maicena) o harina de garbanzo disuelta, y un toque de mostaza. Actúa como ligante vegetal.
- Se pueden freezar: una vez armadas, ponelas en una bandeja separada, congelalas, y después guardalas en bolsas. Así tenés milanesas listas para cocinar cuando quieras.

