Cómo preparar un "schnitzel", la receta de Austria que pone en jaque el reinado de la milanesa argentina
Con un dorado uniforme y un crujiente irresistible, este plato austríaco cuenta con una técnica de empanado diferente que proporciona una textura ultra fina.
La milanesa es, sin lugar a dudas, el plato estrella de Argentina y un símbolo de nuestra cultura culinaria. Sin embargo, existe un debate eterno sobre el origen real de esta preparación.
Dentro de las opciones menos conocidas y que aseguran ser predecesoras a la versión local, aparece el Schnitzel. Esta variante, popularizada en Australia, se presenta como un competidor directo que promete experimentar un sabor distinto al que estamos habituados.
¿Qué fue primero: la milanesa o el schnitzel?
La historia del Schnitzel nos transporta a las tierras austriacas (bajo el nombre de Wiener Schnitzel), donde el concepto de carne empanada se perfeccionó utilizando ternera de alta calidad.
Mientras que en Argentina la milanesa evolucionó adaptándose al gusto popular con cortes de carne más variados y el posterior agregado de jamón, queso y otros ingredientes.
Comparar ambos platos es entrar en un terreno de tradiciones. Mientras que nuestro plato se destaca por su contundencia y la generosidad de su rebozado, la minuta europea se inclina hacia una sutileza crocante.
Ambos comparten el ADN del bife empanado, pero cada cultura le imprimió su sello distintivo: mientras nosotros la convertimos en un estilo de vida, en Austria la transformaron en una pieza de ingeniería gastronómica que prioriza la textura por sobre todas las cosas.
Ingredientes para Schnitzel
Filetes/ bifes de ternera o pollo (cortados bien finos).
Harina de trigo (para enharinar).
Huevos batidos.
Pan rallado (o panko para un extra de crocancia).
Sal y pimienta a gusto.
Aceite para freír (de girasol o maíz).
Limón para decorar.
Paso a paso:
El golpeado: Coloca la carne entre dos films plásticos y golpéala con un mazo de cocina hasta que tenga un espesor uniforme de unos 3-5 milímetros. ¡Este es el secreto de la textura!
El apanado: Pasa la carne primero por harina (sacude el exceso), luego por huevo batido (con un toque de sal) y finalmente por el pan rallado, presionando bien con la palma de la mano para que se adhiera.
La cocción: Calienta el aceite a fuego medio-alto. Debe cubrir la base de la sartén generosamente. Fríe hasta que esté bien dorado de ambos lados.
El reposo: Retira sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa antes de servir.
Consejos de chef:
La técnica del Panko: Si quieres elevar tu Schnitzel, usa panko (pan rallado japonés) en lugar de pan común; obtendrás una capa mucho más liviana y crujiente.
El truco del reposo: Una vez apanado, deja la carne en la heladera 15 minutos antes de freír. Esto ayuda a que el rebozado no se desprenda al entrar en contacto con el aceite caliente.
El toque cítrico: Nunca omitas el limón al servir. La acidez corta la grasa de la fritura y resalta el sabor natural de la carne.

