Cuernitos de grasa caseros: el clásico perfecto para acompañar el mate
Perfecta para una pausa deliciosa, esta propuesta simple y rendidora se destaca por su textura suave y su sabor bien tradicional.
La merienda es uno de los momentos más esperados del día, especialmente cuando se comparte con familia o amigos. Ya sea con mate, café o té, siempre aparece la excusa perfecta para sumar algo rico que acompañe.
En ese contexto, los cuernitos de grasa se posicionan como un infaltable por su sabor y versatilidad. Fáciles de hacer y perfectos para compartir, se convierten en una opción ideal para disfrutar en cualquier momento y darle un toque especial a la mesa.
Ingredientes para los cuernitos de grasa
Preparación paso a paso
1. Activar la levadura
En un bowl, colocar la leche tibia junto con el azúcar y la levadura. Mezclar suavemente y dejar reposar entre 10 y 15 minutos hasta que se forme espuma en la superficie.
2. Formar la masa
En otro recipiente grande, colocar la harina y la sal. Hacer un hueco en el centro e incorporar el huevo, la grasa derretida (no caliente) y la mezcla de levadura.
3. Integrar y amasar
Unir todos los ingredientes hasta formar una masa. Luego, amasar durante unos 10 minutos hasta lograr una textura lisa, suave y elástica.
4. Primer levado
Tapar la masa y dejar reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
5. Dar forma a los cuernitos
Estirar la masa formando un círculo grande y cortar en triángulos. Enrollar cada uno desde la base hacia la punta para dar la forma clásica.
6. Segundo levado
Colocar los cuernitos en una placa enmantecada, cubrirlos y dejarlos reposar unos 30 minutos más.
7. Cocción
Pintar con huevo (opcional) y llevar a horno precalentado a 180°C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén dorados.
8. Enfriar y servir
Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos antes de servir
Tips clave para lograr cuernitos perfectos
- Cuidá la temperatura de los líquidos: la leche debe estar tibia, nunca caliente. Si está muy caliente, puede "matar" la levadura y la masa no va a leudar bien.
- Respetá los tiempos de levado: no apures el proceso. Dejar que la masa duplique su tamaño es clave para lograr una textura aireada y liviana.
- Amasado correcto = mejor resultado: amasá hasta que la masa quede lisa y elástica. Si está pegajosa, podés agregar un poco de harina, pero sin excederte.
- Usá buena materia grasa: la calidad de la grasa (o manteca) influye mucho en el sabor final. Una buena materia prima hace la diferencia.
- Controlá la cocción: cuando estén dorados, sacalos. Si te pasás de cocción, pueden quedar secos.
- Tip PRO: podés dejarlos enfriar tapados con un repasador limpio: así conservan mejor la humedad y quedan más tiernos.

