La achura estrella que se consigue por menos de $4.200 y se vuelve aliada de múltiples recetas
En un contexto de suba en el precio de la carne, el riñón se posiciona como una alternativa económica, nutritiva y versátil para sumar tanto a la parrilla como a preparaciones caseras.
El fuerte aumento en los precios de la carne llevó a que millones de personas deban repensar sus consumos cotidianos y buscar alternativas más económicas para ahorrar sin resignar sabor. En este escenario, el riñón gana protagonismo por su precio accesible y su versatilidad en la cocina.
Se trata de una de las achuras más económicas del mercado, ya que puede conseguirse por menos de $4.200 el kilo si se aprovechan descuentos vigentes -como los de la billetera virtual Cuenta DNI-, lo que lo convierte en una opción ideal para reuniones o comidas con invitados sin gastar de más.
El riñón es un clásico de la parrilla argentina, muchas veces servido como entrada antes de los cortes principales. Sin embargo, también se adapta a otras preparaciones: a la provenzal, al verdeo o salteado, ofreciendo una alternativa distinta y sabrosa para el día a día.
Beneficios de consumir riñón
Incorporar riñón a la dieta aporta una buena cantidad de proteínas, fundamentales para la reparación de tejidos y el crecimiento del organismo. Además, contiene ácido fólico y vitaminas del complejo B, como la B6.
También es una fuente importante de hierro, clave para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno en el cuerpo, y de zinc, que contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico.
Entre sus propiedades, se destaca además su aporte de vitamina B12, esencial para el funcionamiento del sistema nervioso y la producción de células sanguíneas.
Recomendaciones para cocinar riñones
Antes de cocinar, es fundamental limpiar bien la pieza: se debe retirar la grasa blanca central, los conductos internos y, si está presente, la membrana exterior.
Luego, se recomienda marinar los riñones en un bol con agua fría y jugo de limón o vinagre. Este proceso ayuda a suavizar el sabor y puede durar entre 20 minutos -para un gusto más leve- y hasta dos horas.
Por último, es clave no excederse en la cocción, ya que el riñón puede volverse gomoso si se cocina de más. Bien preparado, es una opción económica, nutritiva y llena de sabor.

