Pizza de avena sin horno: cómo hacerla en sartén y en pocos minutos
La pizza de avena sin horno es la alternativa ideal para comer liviano este fin de semana, sin harinas refinadas y usando ingredientes frescos en la sartén.
La pizza se consagró como una de las comidas favoritas de los argentinos para compartir durante los momentos de descanso. Sin embargo, quienes buscan mantener una alimentación equilibrada suelen evitarla por su alto contenido de harinas de trigo refinadas y otros elementos calóricos. Para solucionar este dilema, apareció una alternativa innovadora que conserva el sabor tradicional del clásico italiano pero en una versión mucho más amigable con el cuerpo.
La preparación resulta ideal para resolver una cena rápida y permite jugar con coberturas naturales a elección de cada comensal. Cocinar este plato no demanda mucha capacidad en la cocina y requiere un tiempo de preparación de tan solo 10 minutos.
Ingredientes para la masa y la cobertura
Para elaborar la base crocante de esta pizza saludable, se necesitan elementos básicos que habitualmente se encuentran en cualquier alacena. La elección de los toppings determina el perfil nutricional final del plato.
Elementos para la base
1 taza de avena o harina de avena
1 huevo
1 chorrito de agua tibia
1 cucharadita de polvo para hornear
Sal a gusto
Orégano
Ajo en polvo
Componentes para la cubierta:
Salsa de tomate natural
Queso (preferentemente port salut o muzzarella magra)
Hojas de rúcula fresca
Tomates cherry
Fetas de jamón
Preparación paso a paso en la sartén
El proceso de elaboración destaca por su extrema sencillez, ya que no requiere amasado ni tiempos prolongados de leudado. Siguiendo estos pasos ordenados, la cocción se resuelve directamente sobre la hornalla en un abrir y cerrar de ojos.
Colocar la avena en un recipiente limpio junto con la sal, el orégano, el ajo en polvo y el polvo para hornear. Mezclar enérgicamente con una cuchara para integrar de forma correcta todos los ingredientes secos.
Incorporar el huevo a los secos y revolver nuevamente toda la estructura de la masa. Luego, agregar un chorrito de agua tibia hasta obtener una mezcla homogénea y bien ligada.
Llevar la preparación completa al vaso de una licuadora eléctrica. Procesar los ingredientes durante aproximadamente un minuto o hasta alcanzar una textura fina y completamente uniforme.
Calentar una sartén a fuego medio previamente pincelada con una fina capa de aceite para evitar adherencias. Verter la mezcla procesada en el centro, extendiéndola con suavidad hasta formar un círculo similar al de una pizza tradicional.
Cocinar durante unos minutos de un lado hasta que dore y luego dar vuelta la base con una espátula. Agregar la salsa de tomate, el queso seleccionado y tapar la sartén para que el calor concentrado derrita los lácteos.
Sumar las hojas de rúcula, los tomates cherry cortados y el jamón en los últimos minutos de cocción. Retirar de la hornalla cuando la base esté crocante y el queso se encuentre perfectamente fundido.

