RIQUÍSIMA

Polenta de espinaca gratinada: receta sana, económica e ideal para los días frescos

Esta receta es una alternativa liviana y más sabrosa de la clásica polenta, perfecta para disfrutar en un almuerzo o cena.

Cuando bajan las temperaturas, las recetas calientes y reconfortantes vuelven a ocupar un lugar central en la cocina diaria. En ese sentido, la polenta se posiciona como una de las opciones más elegidas por su practicidad, su bajo costo y su capacidad de adaptarse a distintas variantes.

Entre esas versiones, la polenta de espinaca gratinada se destaca por ser más nutritiva y más sabor a un plato que es un clásico durante la temporada de otoño e invierno.

 Además, se trata de una receta versátil que puede prepararse con ingredientes básicos que suelen estar disponibles en casa y permite combinarla con diferentes tipos de salsas. 

Receta para hacer un rica polenta de espinaca con mucho queso gratinado

Para preparar esta polenta de espinaca gratinada se necesitan:

  • 1 atado de espinaca
  • 750 cc de leche
  • 500 gramos de polenta
  • Caldo de verduras, cantidad necesaria
  • 80 gramos de manteca
  • Queso rallado, cantidad necesaria
  • Salsa de tomate, cantidad necesaria
  • Queso para gratinar, cantidad necesaria


Esta receta de polenta con base de espinaca no solo es más nutritiva, sino que también es ideal para resolver un almuerzo o cena durante los días más fríos. 
Esta receta de polenta con base de espinaca no solo es más nutritiva, sino que también es ideal para resolver un almuerzo o cena durante los días más fríos. 

Preparación:

El primer paso consiste en lavar bien la espinaca y procesarla junto con la leche hasta obtener una mezcla homogénea. Esta preparación será la base que le dará sabor y color a la polenta.

En una olla, llevar a hervor el caldo de verduras. Una vez que esté caliente, incorporar la mezcla de espinaca y leche. Luego, agregar la polenta en forma de lluvia, revolviendo constantemente con un batidor o cuchara de madera para evitar la formación de grumos.

Continuar la cocción a fuego medio, sin dejar de mezclar, hasta que la polenta espese y esté completamente cocida. Este proceso suele demorar unos minutos, pero es importante mantener la constancia para lograr una textura uniforme.

Una vez lista, retirar del fuego y sumar la manteca en cubos junto con el queso rallado. Mezclar hasta que ambos ingredientes se integren y aporten cremosidad.

Volcar la preparación en una fuente apta para horno, distribuir por encima la salsa de tomate y cubrir con queso para gratinar. Llevar al horno hasta que el queso se derrita y tome un color dorado.

Tips para lograr una polenta cremosa y mejorar la receta

Para obtener un mejor resultado, se pueden tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Revolver constantemente durante la cocción para evitar grumos y lograr una textura más suave.
  • Utilizar leche en la preparación ayuda a que la polenta quede más cremosa.
  • Ajustar la cantidad de líquido según la consistencia deseada.
  • Incorporar más queso rallado si se busca intensificar el sabor.
  • Agregar especias o hierbas para darle más sabor.
  • La polenta se puede acompañar con cualquier salsa, pero la bolognesa y la filetto son ideales para complementar.
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