TENTACIÓN CASERA

Rollitos de jamón y queso para el mate: la receta fácil que siempre salva

Con masa de tarta y pocos ingredientes, esta opción simple y rendidora se convierte en una solución perfecta para compartir.

Hay recetas que no fallan y se repiten una y otra vez porque funcionan o gustan a todos. Por ejemplo, los rollitos de jamón y queso entran en esa categoría: simples, rendidores y con ese sabor que siempre invita a comer uno más.

Lo mejor de esta preparación es que no requieren técnica ni demasiado tiempo. Con una base práctica y un relleno clásico, se transforman en una opción ideal cuando aparece el antojo y se quiere algo casero sin complicaciones.

 Un clásico irresistible: simples, rendidores y perfectos para cualquier antojo casero. 
 Un clásico irresistible: simples, rendidores y perfectos para cualquier antojo casero. 

Ingredientes para los rollitos de jamón y queso

  • 2 tapas de tarta o pascualina
  • 200 g de jamón cocido
  • 200 g de queso (muzzarella, cremoso o similar)
  • 1 huevo
  • Orégano o condimentos a gusto

  •  Con pocos productos y mucha creatividad, se logra una receta práctica y sabrosa. 
     Con pocos productos y mucha creatividad, se logra una receta práctica y sabrosa. 

    Preparación paso a paso 

    1. Precalentar el horno
    Encendé el horno y llevalo a 180 °C al menos 10-15 minutos antes de empezar a cocinar. Esto es clave para que los rollitos se cocinen de manera pareja desde el primer momento y logren un dorado uniforme.

    2. Estirar la masa
    Colocá la tapa de tarta sobre una superficie limpia y seca. Si está muy fría, dejala unos minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil manipularla. Si querés una textura más fina y crocante, podés estirarla suavemente con un palo de amasar, sin romperla.

    3. Agregar el relleno
    Distribuí las fetas de jamón de manera uniforme sobre toda la superficie, evitando que queden espacios vacíos. Luego agregá el queso, cubriendo bien pero sin excederte para que no se desborde al enrollar. Podés sumar condimentos como orégano o pimienta en este paso.

    4. Enrollar
    Empezá desde uno de los bordes y enrollá la masa con firmeza pero sin apretar demasiado. La idea es que quede compacto, pero sin que el relleno se escape. Si es necesario, podés presionar apenas al final para sellar el rollo.

    5. Cortar
    Con un cuchillo bien afilado (o incluso un hilo dental, para cortes más prolijos), cortá rodajas de entre 2 y 3 cm de grosor. Tratá de hacer cortes parejos para que todos se cocinen al mismo tiempo.

    6. Colocar en bandeja
    Disponé los rollitos en una fuente para horno previamente aceitada o cubierta con papel manteca. Dejá un pequeño espacio entre cada uno, ya que durante la cocción pueden expandirse.

    7. Pincelar
    Batí el huevo en un recipiente y, con un pincel de cocina, pintá la superficie de cada rollito. Esto no solo mejora el color final, sino que también aporta brillo y una terminación más tentadora.

    8. Hornear
    Llevá la bandeja al horno precalentado y cociná entre 20 y 25 minutos. El tiempo puede variar según el horno, así que controlá hasta que estén bien dorados por arriba y la base esté cocida. Si querés un extra de crocancia, podés dejarlos unos minutos más.

     Un armado simple que garantiza un resultado dorado, crocante y lleno de sabor. 
     Un armado simple que garantiza un resultado dorado, crocante y lleno de sabor. 

    Consejos 

    • Si querés más sabor: agregá mostaza, queso rallado o aceitunas.
    • No sobrecargues el relleno para que no se abran.
    • Dejales espacio en la bandeja porque crecen. 
    Esta nota habla de: