Un repartidor de "Domino's" logró volverse viral en las redes sociales, luego de que se diera a conocer su insólita historia. Si bien todos los días nos encontramos en las redes con situaciones que nos dejan sin palabras, esta, sin dudas, se llevó todos los premios.

Para poder entregarle su pedido a un cliente, el hombre debió subir hasta la cima del monte Fuji, en Japón, por lo que tardó seis horas en total. Lejos de negarse a realizar el eterno recorrido, el repartidor le puso el pecho a las balas, y subió hasta la cima de una altísima montaña para cumplir con su trabajo.

Por supuesto, el increíble esfuerzo del hombre, junto con la cantidad de horas que tardó en subir toda la montaña, tuvo su recompensa, la cual no fue para nada barata.

El repartidor viral subiendo a la cima de la montaña.
El repartidor viral subiendo a la cima de la montaña.

Mientras que el precio de la pizza era de 3.776 yenes —27,5 dólares—, el exigente cliente terminó pagando un precio mucho mayor, por lo que la entrega ascendió a 40.000 yenes, unos 291 dólares.

Teniendo en cuenta el enorme esfuerzo que debió hacer el delivery para entregarle la pizza, el cliente no se mostró en contra del aumento de precio, ni tampoco presentó ninguna queja al respecto, como era de esperarse.

Tras conocerse la insólita experiencia en las redes sociales, los usuarios no perdieron el tiempo, y rápidamente la volvieron viral. En unos pocos días, la impensada historia del repartidor japonés tuvo una enorme repercusión en las redes sociales, y los internautas de todo el mundo dejaron un sinfín de comentarios.

 

Los pedidos más insólitos

Si bien la historia del delivery de "Domino's" dejó a todos sin palabras, lo cierto es que no fue ni el primer ni el último pedido que se vuelve furor en las redes sociales.

Hace algún tiempo, una reconocida empresa de delivery argentina sacó los trapitos al sol, y dio a conocer algunas insólitas historias que debieron vivir sus empleados.

Las insólitas experiencias de los repartidores.
Las insólitas experiencias de los repartidores.

Entre ellas, hubo quienes debieron comprar un pasaje en micro para poder realizar la entrega de un pedido, como también otros debieron despertar a un jefe, o hasta comprar objetos sexuales para una despedida de soltera.

Una de los pedidos que tomó más trascendencia en las redes fue la organización de una despedida de soltera, en donde un repartidor debió hacer las compras más inusuales para entregarle luego a la novia.

Sin dudas, los repartidores muchas veces deben pasar por situaciones insólitas, e incluso, más de una vez se han cruzado con clientes sumamente maleducados.

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