El nuevo modelo de Boca: qué pasará si se impone Riquelme o si Macri vuelve a la conducción
Y llegó el día. En Boca hay elecciones para elegir al futuro presidente. Del lado del oficialismo, un ídolo del club, Juan Román Riquelme, y del otro, Mauricio Macri, que ya estuvo como máximo pope del club durante dos períodos.
Llegó la hora. Se terminaron los idas y vueltas. Boca conocerá hoy a su nuevo presidente. Fueron dos semanas picantes, con fuertes cruces y acusaciones en las redes sociales, de un lado hacia otro, después de que la Justicia suspendiera las elecciones previstas, en un principio, para el 2 de diciembre. Hubo cambio de fechas, presentaciones de parte de la oposición por irregularidades en el padrón, medidas cautelares apeladas por el oficialismo.
En fin, la cartas ya están jugadas: Juan Román Riquelme-Jorge Amor Ameal o la fórmula Andrés Ibarra-Mauricio Macri. No hay más nada para decir. Lo único claro y cierto es que a partir de mañana habrá una nueva conducción en el xeneize.
Por un lado es cierto que tanto Riquelme como Ibarra tienen dos propuestas totalmente distintas para Boca. Por un lado, el oficialismo pretende darle un sentido más social respetando los modelos históricos y la gran cantidad de deportes amateurs que se están desarrollando en la institución xeneize.
Teniendo en cuenta la visión que tienen Andrés Ibarra y Mauricio Macri, la intención es manejar al club con una visión más empresarial y profesionalizar las distintas áreas, con principal foco en el fútbol. Esto quiere decir también dar menos soporte a los deportes que no resulten atractivos desde lo económico. Eso sucedió en la etapa de Daniel Angelici como presidente de la institución. Por eso también podría repetirse si Macri toma el poder.
Entre los principales y proyectos de cada uno está la ampliación de la Bombonera, un sueño que por ahora quedó lejano, pero que todos los hinchas y socios sueñan con tener un estadio más grande.
En el caso de imponerse Riquelme, el oficialismo insiste con el relanzamiento del proyecto Bombonera 360°. La propuesta busca cerrar definitivamente el estadio con una cuarta tribuna derribando los actuales palcos y plateas preferenciales. Eso elevaría el aforo a unos 82.000 espectadores. Pero para eso hay que comprar las dos manzanas lindantes y muchos de los vecinos, alrededor de un 30 por ciento, no está dispuesto a vender o se trata de construcciones con problemas en sus títulos u ocupadas ilegalmente. Riquelme ya prometió que si gana irá a hablar con los vecinos, uno por uno.
Y con relación a los refuerzos y proyecto de inferiores, la cuenta oficial de Riquelme, "Todo sobre Román", publicó una lista de ítems que fueron difundidos por la agrupación Soy Bostero en el que especifica algunas de las acciones que realizará si llega a permanecer cuatro años más en el sillón de Brandsen 805.
En ella, aclaró principalmente que va a traer más refuerzos de jerarquía internacional -luego de la llegada del uruguayo Edinson Cavani y que va a continuar con el proyecto de divisiones inferiores que ha dado sus buenos frutos.
Y si gana la fórmula Ibarra-Macri...
El proyecto que presentó en su campaña la oposición y que también ya está en la Legislatura es la construcción de una nueva Bombonera en Casa Amarilla que estará conectada por una arteria -puente- a la actual situada actualmente en Brandsen 805. Además, el campo de juego tendría las mismas dimensiones que la presente Bombonera.
La construcción implicaría -al principio- unos ocho meses de gestión de aprobaciones para luego iniciar la obra que llevaría entre dos años y medio y tres años para su finalización. La cancha se ubicaría exactamente a 220 metros del estadio actual, el cual -una vez hecha la nueva- se usaría para que juegue la Reserva, el fútbol femenino, las divisiones menores y -los días que juega el primer equipo- para realizar una especie de Fan Fest con pantallas y demás tecnologías.
¿Cuál será el plan para los juveniles? Hay un proyecto integral para el fútbol juvenil. Quieren darle a los juveniles una identidad futbolística. Además, hay una decisión tomada. Buscar la disolución del Consejo de Fútbol.
Así están las cosas, Riquelme de un lado y Macri del otro. Se terminó la espera. ¿Se viene un nuevo Boca? La verdad estará en las urnas con la decisión de los hinchas y socios que definirán lo que quieren para el futuro del club.




