SORPRESA

Derrick Rose, el MVP más joven en la historia de la NBA, anunció su RETIRO del básquetbol: su carta de DESPEDIDA

Perseguido por las lesiones, Derrick Rose decidió ponerle punto final a su carrera en el básquetbol a los 35 años y se despidió con una sentida carta.

Tras 15 temporadas y una lucha constante con las lesiones, Derrick Rose anunció este jueves a los 35 años su retiro del básquetbol con una sentida carta. El MVP más joven en la historia de la NBA fue recientemente cortado por Memphis Grizzlies.

El también ex jugador de Chicago Bulls, New York Knicks, Cleveland Cavaliers, Minnesota Timberwolves y Detroit Pistons había sido liberado recientemente de su contrato con los Grizzlies y era agente libre de cara a la próxima temporada.

Rose coleccionóo numerosas distinciones individuales en su etapa como jugador: Rookie del Año en 2009, parte del Mejor Quinteto de Rookies, tres veces All Star (2010, 2011 y 2012), parte del Mejor Quinteto de la NBA en 2011, campeón del Concurso de Habilidades en 2009 y, sobre todo, MVP de la temporada en 2011, el máximo premio de su carrera.

Pero en el mejor año de su carrera  se quedó cerca del título con los Chicago Bulls. Llegaron a la final de la Conferencia Este, pero se atisbaba el inicio de un proyecto ganador con él como principal estrella. Sin embargo, todo cambió el 28 de abril de 2012 durante un partido frente a Philadelphia Sixers. Quedaba tan solo un minuto para el final del partido, saltó para pasar la pelota y tuvo una mala caída que le provocó una rotura en el ligamento cruzado, la cual nunca más le permitió retomar ese nivel.

La carta de despedida de Derrick Rose:

"Gracias, mi primer amor.

Creíste en mí a pesar de las subidas y bajadas, fuiste mi constante cuando todo lo demás parecía incierto.

Me enseñaste lo que significaba realmente amar.

Convertiste la pista en mi santuario, un lugar en el que podía expresarme libremente.

Hiciste que cada vez que madrugaba o me quedaba hasta tarde valiese la pena cada gota de sudor.

Me recordaste que podía confiar en ti, en cada momento de duda me mostrabas de lo que era capaz.

Me llevaste a nuevos lugares y cultas que un niño de Chicago nunca se hubiese imaginado.

Me enseñaste que cada derrota era una lección y que cada victoria era una razón para estar agradecido.

Me ofreciste sabiduría no solo sobre el baloncesto, sobre la vida, la disciplina, el trabajo duro, la perseverancia.

Me enseñaste a poner pasión en algo, poner mi corazón en cada dribbling, cada tiro, cada jugada.

Estuviste a mi lado incluso cuando el mundo parecía estar en mi contra, de forma incondicional, esperando a que regresase.

Me hiciste el regalo de nuestro tiempo junto, algo que te agradeceré el resto de mis días.

Me dijiste que estaba bien decirnos adiós, recordando que siempre serás parte de mí, no importa lo que la vida me depare.

Por siempre tuyo, Derrick Rose".

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