Las SENSACIONES de Juan Manuel Azil tras su retiro del fútbol profesional jugando para Laferrere
El juninense Juan Manuel Azil habló con "Crónica del Ascenso" tras su retiro jugando para Laferrere.
El pasado 25 de mayo, no fue un día más para Juan Manuel Azil en su carrera futbolística. En dicha fecha, el lateral derecho disputó su último partido en la elite. Claro, el lugar y equipo elegido no podía ser otro: Laferrere. Con el tan ansiado deseo sus hombros, el juninense cerró su carrera con lo que tantas veces soñó desde que llegó al Verde: despedirse con esta camiseta en la Primera B.
Semanas después del encuentro ante Villa Dálmine, quien ya era un símbolo dentro y fuera de la cancha de la institución, expresó en diálogo con "Crónica del Ascenso", sus emociones vividas tras su retiro del profesionalismo, el cariño que siente por el conjunto matancero y, además, lo que viene para él.
-¿Cómo se viven los días posteriores al retiro?
-La verdad, bien, tranquilo. Me vine a Junín, mi ciudad. Estoy disfrutando de mi familia, ya que pasé mucho tiempo lejos de ellos, por el fútbol. Yo me fui a los 14 años para Buenos Aires. Así que, ahora, estoy recuperando el tiempo con la familia y el día a día.
-¿Hace mucho que pensabas en esta decisión?
-No. En el 2022 me pasó que se me cruzó mucho tiempo por la cabeza el pegar la vuelta, que otros años no me había pasado. Eso fue cuando estaba en San Miguel, después se vino la vuelta a Lafe y tenía un objetivo personal y otro grupal: el ascenso. Se dio y seguimos este tiempito que estuve.
-¿Creés que la posibilidad de ascender te movilizó a quedarte un tiempo más?
-Sin dudas. Es un club que quiero mucho, con el que estoy muy identificado y, cuando me llamaron, no lo dudé. Nos pusimos rápido de acuerdo y, en mi tercer ciclo, tenía el objetivo personal de llegar a los 100 partidos y el grupal del ascenso. Gracias a Dios, se cumplieron los dos. Se logró el ascenso y me quedé un poco más. De hecho, cuando renuevo, había hablado con mi familia que en mitad de año iba a analizar las cosas. Se dio por una suma de cosas que decidimos darle un cierre lindo a la carrera.
-¿Qué representó haber jugado en Laferrere?
-Mucho. Encontré mi lugar en el mundo, futbolísticamente hablando. Fue un cariño recíproco, la verdad que la gente siempre me trató de diez. Si bien estuve muchos años en Sarmiento, que también conseguí un ascenso y fue el club que me abrió las puertas, creo que en Lafe encontré mi lugarcito.
-¿Cuál es el balance que hacés a lo largo de las diferentes etapas en la institución?
-Positivo, menos en el primer año que no clasificamos siquiera al Reducido. Los otros torneos, me tocó pelear un campeonato como César Monasterio de técnico, en el que salimos segundos. Luego, el logro de la Copa Argentina y todo lo que te queda. Más allá de lo deportivo, siempre está el cariño. Siempre prioricé el ser buena gente, por sobre el jugador. Me gratifica el cariño que recibí, lo que quiere decir que hice bien las cosas.
-¿Cómo era encarar cada temporada sabiendo que el único objetivo era el ascenso?
-En lo personal, si no ascendíamos el año pasado, creía que me iba a ir del club y, posiblemente, me iba a retirar. Cada temporada se renovaban las expectativas y los que llegaban a Lafe, sabían que tenían que pelear arriba. De hecho, hoy en la Primera B, es un club que te demanda y en el que tenés que pelear en los primeros puestos. En la C, era más la presión porque el ascenso se venía postergando, pero había que transformarlo a favor. Jugar con toda la gente que lleva me gustó y era una motivación más.
-¿Tenés pensado seguir vinculado al fútbol?
-Primero, quiero descansar un poco. Después, llegando a fin de año, seguro jugaré en las ligas cercanas. Si bien, uno sigue siendo profesional en su forma de ser, jugaré de forma amateur. También, estoy recibido de técnico. Quizás, en su momento, haga algo de eso. Pero, tranquilos. Hoy, quiero descansar un poco y disfrutar de la familia.
-¿Puede ser en Viamonte?
-Es una posibilidad. Con ellos, estuve hablando. Seguramente, a fin de año decidiré bien qué haré. También, tengo el club que salí de chiquito: River de Junín. Tendremos que sentarnos a hablar y ver las comodidades, para ver cómo resolvemos eso.
-¿Cómo definirías tu carrera?
-Me quedó la espina de no jugar en el extranjero, pero la verdad, muy contento y por cómo la cerré. Pude ascender dos veces y, creo, que el sacrificio valió la pena.
-A modo de cierre, ¿un mensaje para la gente?
-Para la gente de Lafe y de todos los clubes que he pasado, la mayoría me ha tratado muy bien. ¿Lafe? Todos siempre me han tratado muy bien. Fue un placer y honor haber defendido la camiseta. Fui un agradecido y, a la vez, les agradezco por la despedida que me hicieron y los voy a llevar siempre en mi corazón.




