Ricardo Blanco, figura de Chacarita, infla el pecho en la recta final de la Primera Nacional: "No tenemos nada que envidiarle a nadie"
Ricardo Blanco es una de las figuras de Chacarita en esta etapa en la Primera Nacional.
No hay problemas. Eso sí: llamame a eso de las 15 o en su defecto a las 18.30 porque en esa franja voy a mirar los partidos de Deportivo Maipú e Independiente Rivadavia".
La respuesta a Crónica del Ascenso le pertenece a Ricardo Blanco, una de las tantas razones por las que Chacarita se ilusiona con el regreso a primera y tenía que ver con nuestro pedido, un domingo de descanso, de una charla. Que terminaría siendo más que interesante, de esas que se aconsejan leer. Y disfrutar, un verbo que a él le encanta utilizar a pesar de que en el fútbol, ante tantas responsabilidades, es difícil divertirse. Pero él declara como vive el más popular de los deportes: pensando y con alegría.
Finalmente la nota con el zurdo segundo goleador del gran equipo de Aníbal Biggeri fue antes de los encuentros de los dos mendocinos, rivales con los que pelearán por el deseado primer lugar que los pone en la final de la Primera Nacional.
-Nos gustó que hayas dicho que querías ver a los rivales en la lucha por la posición de privilegio en el grupo. Eso es estar metido de lleno en la causa...
-Obvio, miro todo, de los rivales que están cerca y de los que están lejos. Es mi trabajo, tengo que hacerlo.
-¿Aníbal (Biggeri) les pregunta si los analizaron?
-Si, sí. Nos pregunta si vimos tal partido, que nos pareció. Después nosotros damos nuestros puntos de vista. Es un entrenador que está constantemente, tanto con nosotros como con los rivales que nos pueden tocar o que hayamos enfrentado.
-¿Es algo que les nace o que les pide que hagan?
-No, cuando te encontrás arriba o en los primeros puestos, estás pendiente del equipo rival, del que vas a enfrentar. Estar en esa posición te va llevando a eso, a mirar todo.
-Ahora les tocó luchar con dos equipos bravos de verdad...
-Independiente Rivadavia juega muy bien y Deportivo Maipú tiene un muy buen equipo, ambos con buenas ideas. Nosotros no tenemos nada que envidiarle a nadie, porque tenemos nuestro juego, sabemos a lo que jugamos y lo que proponemos, de local o de visitante. Por eso estamos tranquilos con nuestro trabajo que es lo principal.
-Chacarita es, contando todas las categorías del fútbol, el que menos partidos perdió en el año; ¿a qué se debe esto?
-Es verdad que perdimos sólo dos veces pero tenemos una defensa sólida. Estamos muy comprometidos con lo que queremos. Nuestro primer defensor es Lucho Giménez (delantero). Parte desde ahí sabiendo lo que queremos este año y lo ilusionados que estamos. Esto te va llevando a estar más concentrado para que no te marquen porque sabes que en algún momento vamos a convertir. Eso nos da tranquilidad. Sabemos que en el partido alguno vamos a hacer.
-Por ejemplo en el último con Tristán Suárez, que no fue precisamente el mejor partido que tuvieron...
-Somos conscientes de que los primeros 25 minutos fueron muy malos, algo que no estábamos acostumbrados a transitar. Después del gol que recibimos, nos despertamos y volvimos a ser el Chacarita que somos; el que toma las riendas del juego y que es dominador. Entonces sabíamos que en cualquier momento un gol íbamos a hacer. Y no sólo eso... tenemos a la gente que te alienta los 95 minutos. Eso es un plus.
-¿Se les hace difícil a los rivales esa presión del público?
-Sí, ¿cómo no? En el último partido la cancha de Chaca era una locura. La gente te mete adentro de un arco, es la realidad. Y nosotros metimos al rival adentro de su arco con la gente, con el apoyo, por lo que es la cancha. Uno la disfruta pero para el equipo rival es toda una presión.
-¿Y por qué es difícil encontrarles partidos malos? Hay pero son contados...
-Hacemos el trabajo de siempre. Obviamente miramos a los rivales pero estamos en una etapa en que disfrutamos. Jugamos, sabemos que no nos sobra nada pero estamos concentrados todo el tiempo. Eso te lleva a estar arriba y a disfrutar. Nos faltan finales que serán difíciles pero tenemos una idea de juego que el Profe viene plasmando desde el año pasado. Tenemos una idea linda y el club se siente identificado con ella.
-Y vos que llevás impregnado el potrero en la piel te debes sentir identificado con éste equipo...
-Obviamente. Estoy agradecido primero que Aníbal Biggeri haya contado conmigo nuevamente. Si bien el año pasado estuvimos charlando, él hizo todo el intento para que me quede y yo también me quería quedar. Sabía que éste iba a ser un año hermoso y de hecho lo está siendo. Además estoy feliz por el grupo que tenemos, que es divino, humilde. Siempre ponemos lo grupal por encima de lo individual, cosa que nos llevó a estar en los primeros puestos y a disfrutar del éxito.
-Recién hiciste mención al verbo disfrutar; ¿cómo se hace para lograr eso cuando hay tanta presión para ascender?
-Creo que hoy se disfruta porque hacía años que Chacarita no peleaba el ascenso. Disfrutamos porque lo estamos peleando y antes no ocurría. ¿Cómo no vamos a disfrutar si el club venía de cinco o seis años golpeado?¿Y cómo no va a disfrutar la gente de Chaca? Siempre lo digo: nosotros lo disfrutamos y ellos lo tienen que disfrutar. Después de tanto sufrimiento, hoy volvemos a ver como la gente sonríe en la cancha. Adentro tenemos que disfrutar, jugar y hacerlo de la mejor manera, para nosotros en el grupo y para la familia.
-Hay un partido donde nos convencimos de que iban a pelear: con Racing de Córdoba. Jugaron mal y sacaron un empate en el momento menos pensado y con un gol raro...
-Si, creo que en ese partido tuvimos la fortuna de empatar con un gol en el que pateo con la derecha, rebota en un defensor de ellos y descoloca al arquero. Pero lo bueno fue que nunca nos dimos por vencidos. Siempre fuimos a buscarlo. Fue un partido súper duro porque Racing se hace fuerte de local. Lo había demostrado en el partido anterior con Independiente Rivadavia. Pero confiamos por saber que no damos una pelota por perdida, que no bajamos los brazos y que entregamos el máximo hasta el minuto 95.
-¿Puede ser que la diversión también encierra a tu juego?
-Me gusta jugar aunque también recibo. Eso es parte del juego. Siempre digo lo mismo: mientras no lo hagan de mala leche, no hay problema en que te peguen. Pero cuando obran de mala fe, no estamos dando un buen mensaje para nadie. Ni para el público ni para el espectador ni para nosotros como colegas. Pero sí, disfruto y me encanta porque amo al fútbol y siempre reconozco a mis viejos que en todo momento me bancaron e hicieron lo imposible por comprarme un botín.
Entonces me gusta que ellos me vean por la tele, disfruten eso y que sientan que ese sacrificio que hicieron, valió la pena. Lo mismo mis hermanos, que me ven en la cancha y disfrutan. Pero así como hay gente a la que le gusta como juego, hay otra que te quiere lastimar; y no sólo a mi sino también a la familia. No se dan cuenta que somos seres humanos y por ende nos equivocamos.
-¿De qué manera te agreden?
-Y... hoy por redes sociales te salen con un montón de cosas. Quizá uno ya está curtido pero la familia lo sufre mucho. No se dan cuenta que le hacen un mal a nuestros seres queridos. Y no generalizo sino que hablo de pocos que en vez de ir a alentar, te critican e insultan. Pero estamos acostumbrados. Por eso digo que es el tiempo del disfrute, el nuestro en la cancha y el de ellos afuera.
-¿Alguna vez te topaste con un rival desleal?
-Si, me ha tocado con el 5 de Racing de Córdoba, en la cancha de ellos. Me insultó todo el partido, me dijo muchas cosas que no vienen al caso, vino a pegar de mala leche. Después me tocó hacerles el gol. ¿Viste como Dios pone las cosas en su lugar? Yo nunca le dije nada pero mirá como se equilibró la cosa. Aclaro que no tengo resentimiento, cada uno es como es. La verdad no sé su nombre ni el apellido. Yo siempre digo lo mismo: lo que importa es la persona. Podés jugar bien o mal pero tenés que ser buena gente porque a la larga todo se sabe.
-¿Qué sería ascender con Chacarita?
-Es la ilusión que tenemos, desde principio de año. Es la realidad. Estamos ilusionados con ésto pero para llegar tenemos que seguir trabajando y continuar siendo el equipo humilde que somos desde el arranque. No podemos apartarnos de ese equipo, el que pone siempre lo grupal por encima de lo individual. Si hacés al revés, no te va ir bien. Si lo hacemos como hasta ahora, tendremos muchas chances de que todo salga como pretendemos.




