PASÓ Y ZAFÓ

San Lorenzo, en los penales, pudo quebrar a un heroico Sportivo Las Parejas y ahora se cruzará con Quilmes

San Lorenzo de Almagro y Sportivo Las Parejas se enfrentaron por los 32avos. de final de la Copa Argentina. Y fue el Cuervo el que sufrió y debió llegar a los penales para poder quebrar a un durísimo equipo santafesino, tras el 0 a 0 final. El Azulgrana se medirá con Quilmes. 

Son las cosas del fútbol y las historias que nos depara esta ecléctica Copa Argentina. El torneo nacional que hace que cada encuentro tenga una tensión enorme y en el que menos tiene, tal vez, le meta una mano de nocaut a un de mayor envergadura. 

Y a un tris de ellos estuvo Sportivo Atlético Club Las Parejas, que gracias a un encomiable y esforzado trabajo defensivo, llevó a San Lorenzo hasta la definición por penales, cuando el Cuervo recién lo logró vencer por 6 a 5 en el encuentro por los 32avos. de final del mencionado certamen.

Tras el 0 a 0 en los poco más que noventa minutos, el conjunto Azulgrana tuvo que recurrir a la definición con los tiros desde los doce pasos para poder doblegar a un laborioso equipo santafesino, que curiosamente no compite desde hace poco más de cinco meses. 

������ San Lorenzo ELIMINÓ POR PENALES a Sportivo Las Parejas en la Copa Argentina. pic.twitter.com/90WP971upo— Sudanalytics (@sudanalytics_) March 24, 2025      

 

Y como el fútbol es la dinámica de lo impensado, uno de los picos más alto en el rendimiento del elenco Rojiverde fue el que, paradojicamente, le dio la alegría al pueblo Santo. Es que Nicolás Herránz, uno de los marcadores centrales de gran labor, fue el que tuvo la responsabilidad de mantener con vida a un reducto distante casi 100 kilómetros de Rosario, pero su temor en el rostro lo trasladó a su disparo. Y así fue como el arquero Devecchi se pudo quedar con un remate seco pero debil y atrapó el balón con sus pies para clasificar a Boedo a la siguiente instancia, en la que se medirá con Quilmes, que venía de meter el batacazo y eliminó al último campeón, Central Córdoba. 

 

Devecchi al piso y San Lorenzo a la siguiente instancia de la Copa Argentina. (Fotobaires)
Devecchi al piso y San Lorenzo a la siguiente instancia de la Copa Argentina. (Fotobaires)

El encuentro se disputó en el estadio Único de San Nicolás, repletos de Cuervos, y tuvo el impecable arbitraje de Daniel Zamora.

LUZ, CÁMARA, EMOCIÓN…

Ante una banda enorme que llevó el Ciclón a la ciudad de la Virgen, el equipo de Miguel Ángel Russo salió decidido a atacar al elenco santafesino. Al ritmo de Muniain, el Santo comenzó con todo mientras Sportivo solo corría desesperado y buscaba erosionar y meter para ensuciar el juego. Tal es así que se ganó dos amarllias en once minutos de juego. 

Fue tan fuerte el cerrojo de los santafesinos (un duro 5-3-2) que en los primeros veinte minutos, San Lorenzo se acercó solamente con dos tiritos desde afuera del área. 

Recién a los 34 minutos y tras un rechazo defectuoso de un tiro libre, el Cuervo tuvo la más clara. Tras un centro de Cechini, Cuello se lanzó para cabecear y estuvo cerca de quebrar el cero. Y fue el propio ex Racing, el que pudo darle una alegría al Azulgrana sobre el final del prólogo. Con un centro de Cerutti, el atacante metió un cabezazo que terminó siendo la más importante del encuentro. 

Recién a los siete minutos del epílogo, el arquero del representativo santafesino, Rébora, actuó de manera trascendental por primera vez. Es que le dieron espacio al español, que metió un pase al vacío para Cuello, que cuando pisó el área, castigó duro. El rebote le quedó a Cecchini, que entró de frente y castigó para un doble lucimiento del guardameta. 

Unos minutos después, Muniain buscó el gol olímpico y obligó a un nuevo esfuerzo del arquero de Sportivo. 

Ante tanta apatía y poca eficiencia a la hora de atacar, Russo tiró en la cancha a un revulsivo que en una de las primeras fue al fondo y casi le entrega un rédito al Santo. Reali fue al fondo y Cecchini (el más peligroso de todas la tardecita) se lo perdió, en el ingreso desde atrás, con un cabezazo desviado. 

Cuando los caminos se comenzaban a cerrar, fue Braida el que utilizó un recurso que no había usado Boedo para lastimar al duro y erosivo equipo de Santa Fe. El polifuncional le pegó desde lejos y su derechazo se fue cerca del travesaño. 

La enorme concentración que requirió el duro murallón que instaló el Rojiverde tuvo un desliz a falta de diez minutos. Con un pase al vacío para Muniain, el Cuervo obligó a Rébora a salir desesperado. El rechazo corto del arquero le quedó a Vombergar, que le pegó como vino y obligó a un defensor a despejar el balón con el arco vacío.

Si algo le faltaba al arquero Rébora era lucirse en el tiempo adicional. Y así fue como le sacó un tiro a Reali.

A todo esto, Devecchi, que hacía cuatro años que no atajaba en el Azulgrana, fue un espectador de todo lo que pasó en el partido. Solo tuvo que mirar lo que hacían el resto de los protagonistas y acompañar dos disparos desde lejos de la gente de Sportivo Las Parejas, que cumplió de manera sobresaliente una de las facetas del juego, la defensiva, pero se olvidó de contragolpear a un equipo que buscó por todos lados y podría haberle provocado algún hueco. 

 

 

 

   

 

 

 

Esta nota habla de: