Amadeo Carrizo y el día que Rojitas le sacó la gorra en un SUPERCLÁSICO River-Boca
Amadeo Carrizo marcó un antes y después en la posición de arquero y tiene en su carrera muchas anécdotas inolvidables, como algunas que se dieron en medio de los Superclásico entre River Plate y Boca Juniors.
Anécdotas de Amadeo Carriazo, hay “un millón”, pero entre las más recordadas está la famosa de la gorra que el delantero de Boca, Ángel Clemente Rojas, le sacó antes de empezar un superclásico.
Son muchas las historias que se contaron sobre esa situación, y con el paso de los años ambos fueron contando lo que pasó, tratando de darle un tinte gracioso y desdramatizando.
“Mis compañeros me lo pidieron. Me dijeron ‘cuando se pongan para la foto vas y le sacás la gorra. Lo hice… Me corrió y la gente se empezó a dar cuenta de lo que pasaba. Me decía ‘dame la gorra’ y un montón de cosas”, aseguró Rojas. “Creían que yo atajaba porque usaba la gorra”, declaró Amadeo, que en ese partido en un momento se sentó en el césped “porque Boca no atacaba”.
Todos “vestidos de Amadeo”
Un momento muy emotivo vivió Amadeo Carrizo cuando River le realizó un homenaje, y al ingresar al campo de juego del Monumental vio como un grupo de arqueros de las inferiores del club lo esperaban con el buzo celeste y el cuello blanco tradicional de él, además de la boina. El 1 posó con los arqueros sin poder contener las lágrimas, ante la ovación del estadio.
"Le agradezco a los dirigentes y al público de River. Estoy sintiendo el momento más lindo de mi vida”, dijo Amadeo, cuyo nombre quedó inmortalizado en el sector bajo de la platea Belgrano del Monumental.
El Mundial 58: “Me costó recuperarme”
¿Cuánto se habló y se escribió del Mundial 1958? Muchísimo, lamentablemente. El “Desastre de Suecia”, en el que el seleccionado argentino para muchos era favorito y se volvió en primera ronda soportando un 1-6 con Checoslovaquia.
Fue un momento duro para los jugadores, y a Amadeo se lo apuntó como gran responsable. "Al regresar al país se la agarraron conmigo. En todas las canchas era el blanco de los hinchas rivales y tardé como dos años en recuperarme anímicamente", contó tiempo después.
“No sabíamos nada de los rivales. Fue un papelón. En Europa, el fútbol había avanzado en lo físico y táctico. Brasil se preparó mejor y la AFA no llamó a Sívori, Angelillo y Maschio", agregó sobre ese momento para culminar con un “no me olvido de las pelotas que atajé, pero tampoco me puedo olvidar de los goles que me hicieron”.




