Carlos Reutemann y el día que no lo dejaron ser campeón de la Fórmula 1
Carlos Reutemann nunca estuvo tan cerca de ser campeón del mundo como en 1981, e inclusive llegó como líder a la última carrera en Las Vegas, en donde había logrado quedarse con la pole position, pero pasaron cosas.
Carlos Reutemann nunca estuvo tan cerca de ser campeón del mundo como en 1981. Tenía todo, llegó como líder a la última carrera, en Las Vegas, logró la pole… Y en la carrera, su auto “no andaba ni para atrás ni para adelante”...
Hay una historia detrás, que comenzó en el GP de Brasil, el domingo 29 de marzo de 1981 cuando el equipo Williams le ordenó ceder el primer puesto en favor de su compañero, Alan Jones, algo que Lole no hizo y ganó.
En la carrera anterior en EE.UU. (Long Beach) había dejado pasar a Jones, pero en Jacarepaguá pasaría algo diferente. Reutemann era el piloto número 2 de la escudería dirigida por Frank Williams, y lideraba la competencia bajo un diluvio tremendo y no acató un cartel que le mostraron desde los boxes faltando nueve giros “JONES-REUT. “Nunca vi ningún cartel. Llovía torrencialmente y había que concentrarse para no cometer el más mínimo error”, expresó el santafesino. “Desde hoy, Reutemann es un enemigo más” dijo Jones. Y Frank Williams sostuvo que “Reutemann debió acatar la orden en la vuelta siguiente en la que lo colocaron”. Lole hizo lo suyo y ganó.
La carrera siguiente fue en Argentina y allí en las tribunas, el cartel que más se veía era “REUT-JONES”. El ingenio nunca falla. Lole fue segundo acá, tercero en Ímola, volvió a ganar en Bélgica y después alternó algunos puestos puntuables con abandonos.
El GP de Las Vegas
El 17 de octubre de 1981, en la playa de estacionamiento del Caesar’s Palace, Lole sufrió su mayor decepción y frustración de su trayectoria: con todo el equipo en contra, perdió el título por un punto ante el brasileño Nelson Piquet.
Reutemann logró la pole position con el habitual FW07/12 y su temor consistía que le asignaran el FW07/17 para correr. “Por qué corrimos con el chasis 17? ¿Por qué debimos asentar los frenos en la mañana de la carrera? Además, no tuve un set de neumáticos adecuados… Todo fue un desastre hacia mí”, se desahogó el muchos años después.
Apenas salió a la pista ya notó que el auto había cambiado su comportamiento. “Lo sucedido en la competencia fue absolutamente desconcertante”, dijo. En la primera vuelta quedó quinto, después de haber partido primero, y en el tercer ya estaba séptimo. La carrera se convirtió en un suplicio inhumano. Saltaban los cambios, segunda, tercera, cuarta, todo... Debió manejar con una mano y con la otra sujetar la palanca desde la tercera vuelta. Culminó octavo, fuera de la zona puntuable, y perdió el título con Piquet (quinto). Para colmo ¡ganó Alan Jones!, su compañero de equipo, con un autazo. La traición estuvo presente…
EN BÉLGICA, 1981: SU ÚLTIMO TRIUNFO
Memorizamos aquel 17 de mayo de 1981 cuando Carlos Reutemann obtenía el Gran Premio de Bélgica, en Zolder, para conquistar su última victoria en la Fórmula 1.
Ese fin de semana no fue fácil para Lole. El viernes atropelló en la calle de boxes a un mecánico del equipo Osella, Giovanni Amadeo, quien fallecería el lunes. Además de ese revés, el argentino debía convivir en un equipo Williams donde las cosas ya no estaban nada bien.
En medio de ese clima, el argentino conseguiría la pole position, pero sufrió una segunda largada. Allí Lole fue superado por Didier Pironi, Nelson Piquet y Jones, lo que marcaba un complicado inicio. Pironi sería el líder de la carrera hasta la vuelta 13; Jones tomaría la delantera por siete giros, ya que desde la vuelta 20 hasta el final el encargado de comandar las acciones fue Reutemann.
Nuestro piloto, afectado por el accidente del viernes, decidió no dar la vuelta de honor y tampoco celebró en el podio, donde lo acompañaron Jacques Laffite y Nigel Mansell.
LOTUS 1979, UN FIASCO
Llegó a Lotus, donde se esperaba un año espectacular, y fue todo lo contrario. Apenas se destacó con un segundo puesto en Argentina y España, tercero en Brasil y Mónaco, cuarto en Bélgica y quinto en Sudáfrica. Colin Chapman, duelo de Lotus, le ofreció un contrato por tres años en el equipo campeón, junto a Mario Andretti. Pero ese Lotus no anduvo. Frank Williams le pidió que fuera a su escudería en 1980, y lo hizo tras pagar “una fortuna” a Chapman para romper el contrato.
EL GP DE BRASIL 1982: El día que dijo “adiós”
Luego de la frustración de 1981, la temporada del ’82 se inició con el GP de Sudáfrica, en el cual Reutemann finalizó segundo detrás del francés Alain Prost con un Renault, lo que parecía fortalecer el espíritu como para volver a ser protagonista y pensar en el título.
La segunda fecha fue el 21 de marzo de 1982, con el Gran Premio de Brasil, en el Autódromo Jacarepaguá, en Río de Janeiro, al que llegó con su unidad FW07 C en óptimas condiciones. Sabía mejor que nadie que no podía dejar pasar esa chance, conocía perfectamente el trazado carioca, como la palma de su mano.
Todo parecía ir de maravillas, porque en la clasificación logró el segundo lugar y para la carrera soportó una vieja aliada: la lluvia. Lole sacó provecho de la mala largada del poleman Nelson Piquet, y dominó con autoridad desde el comienzo sobre una superficie sumamente compleja.
Promediaba la vuelta 21 cuando Reutemann se tocó con el francés René Arnoux y ambos se fueron de pista. Esa maniobra sería la última del argentino en la máxima categoría. Sin duda, el clima por la traición del año anterior estaba enrarecido, y el desenlace que muchos presentían, no se hizo esperar. Se confirmó cuando rápidamente regresó a su hotel de Río de Janeiro y guardó para siempre el casco y el buzo antiflama.
“Le dije a Frank que me retiraba, que ya no me sentía en condiciones de responderle como se merecía”, según contó Lole. Fue el adiós de un grande.




