Adriana Salgueiro: "Era una niña bastante especial, nunca tuvieron que ponerme límites"
RECUERDOS QUE NO VOY BORRAR. La actriz y conductora contó cómo fue su infancia en Caballito en la nueva sección de DiarioShow.com. ¡Leé la nota!
La puerta del cuarto de la vivienda de Caballito que compartía con papá, mamá y su hermano Marcelo una mañana se convirtió para siempre en el pizarrón de esa nena que jugaba a que era la maestra y tenía varios globos distribuidos a lo largo del piso como sus alumnos.
También había peluches y muñecas como Pamela, la preferida por aquellos días, al punto que era la única a la que le había puesto nombre; o el bebito de goma que tenía aritos y al que ella le había hecho un agujerito en la boca para darle la mamadera con un gotero, lo que implicaba además la tarea extra de quitarle cada tanto una pierna para que cayera el agua.
La Adriana Salgueiro de ayer es recordada con mucho afecto por la de hoy. "Era una niña bastante especial. Fui tan buena, tan buena, que nunca tuvieron que ponerme límites. Jamás recibí un grito y mucho menos un correctivo. Lamentablemente no tuve hijos, pero lo que veo en los chicos de ahora es que les hacen falta límites y no sé cómo sería ponerlos porque a mí nunca hizo falta que me los pusieran", cuenta a DiarioShow.com.
La banda sonora de aquellos días no incluye a las típicas melodías infantiles y sí tiene como música de fondo a The Beatles. Además hay imágenes que van desde su casa a la de Mirtha Alcolumbre, su vecina de la esquina a la que más de cuatro décadas después reencontró gracias a las redes sociales.
"A mí me gustaba mucho juntarme con otras amiguitas. Mirtha era una de ellas. Jugábamos muchísimo. Me acuerdo que su mamá era modista y nos dejaba usar sus telas y sus cosas. La volví a ver y el amor y el cariño siguen intactos", relata quien empezó a trabajar por casualidad como modelo y luego inició una larga carrera como actriz y conductora que hoy la tiene al frente de "Espléndidos", ciclo que se emite de lunes a viernes por Radio Colonia.
De aquellos "padres maravillosos" y un "hermano divino", Adriana destaca: "Con Marcelo éramos recontra amigos, más allá de que él hacía maldades con mis juguetes: le cortaba el pelo a mis muñecas y prendía fuego a mis osos. Él sí era terrible. Todo lo que no era yo, era él. Y después cambió tanto, ahora es un hombre tan serio y tan responsable. De chicos nos divertimos mucho. Y tuvimos una infancia muy feliz".
La pequeña Salgueiro que vivía en Caballito y luego pasó por Barrio Norte y Palermo, entre otros lugares, tenía como uno de sus sueños el convertirse algún día en médica. "Mi decisión cambió cuando a los 16 años me vieron de la revista Gente y me llamaron para hacer la tapa. Al modelaje le siguió la actuación y me terminé dando cuenta que mi verdadera vocación estaba ahí y no en la medicina, más allá de que sigo admirando a los doctores y sintiendo que adentro mío algo de médica tengo", confía.
"No puedo decir que añoro algo de cuando era chica porque, aunque no guardo nada material de aquella época y pasaron tantos años, sí tengo intactos los recuerdos y puedo decir que tuve una muy linda infancia", concluye.
Las 5M
Messi: un talentosísimo maestro en lo suyo y en humildad.
Maradona: un ídolo que quedará por siempre.
Milei: como todos los argentinos quiero que le vaya bien porque entonces nos va a ir bien.
Mirtha: una leyenda, una fenómena.
Mi mamá: fue la que me convirtió en su madre por un tema de salud y es a quien toda la vida recordaré como mi “Gordilla”.
Por N.K.



