Murió Santi Yonamine, tecladista de Los Parraleños, a los 47 años: "Se nos fue de gira un eterno"
El músico, referente del rock nikkei, falleció en las últimas horas y su banda fue la encargada de dar la triste noticia. Colegas y fans lo despiden con emoción. Un legado imborrable.
Santi Yonamine, tecladista histórico de Los Parraleños y figura central de la llamada "cumbia samurai", falleció a los 47 años. La noticia sacudió a colegas, periodistas y seguidores. La propia banda lo anunció en redes sociales con una imagen del músico en plena acción y un mensaje directo.
El anuncio llegó a través de las redes sociales del grupo con una imagen del músico en plena actuación y un mensaje directo: "Se nos fue de gira un eterno. Te vamos a extrañar".
Las reacciones no tardaron en llegar. Hernán Panessi, periodista, lo definió como un "tipazo absoluto". Destacó su generosidad y esa capacidad única para generar cercanía: "Al toque, te hacía sentir su amigo. Un buena onda con todo el mundo. Muchísima tristeza. Un abrazo grande a toda su familia y amigos. Aguante Los Parraleños".
Las redes se llenaron de anécdotas y recuerdos. Un seguidor escribió: "No puedo creer que se nos haya ido Santi Yonamine, lo voy a recordar con mucho cariño. El primer músico que me ofreció birra, que manera de divertirme con los Parraleños durante tantos años".
Otro colega y amigo expresó el privilegio de haber compartido escenario con él: "Te fuiste de gira eterna amigo Santi Yonamine, te voy a extrañar la puta madre! Tuve el honor de compartir con vos escenario con Inteligencia Artificial y saber que no solo sos un artista de puta madre, también un gran tipazo". Descansa en paz hermano, gracias por tu arte y un abrazo gigante a mis hermanos Los Parraleños en este día tan triste para la música! Hasta pronto, buen viaje y ya nos volveremos a encontrar pronto!"
El músico Sergio Asato también sumó su homenaje. Dijo: "Hoy el rock nikkei se queda un poco más en silencio. Con mucha tristeza nos toca despedir a Santi Yonamine, un loco rebelde, creativo y apasionado que supo ser el alma de Los Parraleños y el Dúo Kamikaze".
"Se fue al reencuentro con su hermano Sergio Yona y Niko Takara dejándonos el recuerdo de su fuerza y esa esencia rockera que tanto lo caracterizaba. Sabemos que ya nada será igual sin él, pero su legado seguirá vivo en cada acorde", continuó con dolor.
La muerte de Santi Yonamine no es solo una pérdida individual. Es un golpe para toda una escena musical que supo construir identidad desde los márgenes. Los Parraleños nacieron a mediados de los 90, con una formación inicial de Sami Bucella, Carlitos Carnota, Fabio y Mariano Takara.
Todos compartían ascendencia japonesa-argentina. De ahí el nombre y el estilo: "cumbia samurai", una mezcla de ritmos tropicales, rock, ska y una puesta en escena que incluía maquillaje kabuki y referencias al teatro japonés. El humor también los atravesaba: "El Pelado Sosa y sus Parraleños" ironizaba con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El gran salto llegó en 2000, cuando Pipo Cipolatti los conoció en una fiesta de casamiento y los llevó a su programa "Super Pop Kids". Al año siguiente, se presentaron en el Teatro Club y en el Centro Cultural San Martín, ya pintados como geishas, con un homenaje a Kiss y al rock.
Su versión paródica de "Morrisey" titulada "Megadeth" (tema original de Leo García) se volvió un éxito rápido. MTV Argentina y Tower Records los bancaron con un videoclip. En la previa del Mundial Corea-Japón 2002, la banda explotó. Fueron nominados a los MTV Video Music Awards como "Banda revelación del año".
Ahora, con la partida de Santi, la banda pierde a una de sus almas. Pero los mensajes de despedida muestran algo más que tristeza: muestran gratitud. La generosidad del músico, su calidez, su capacidad para ofrecer una cerveza a un fan o hacer sentir amigo a un desconocido, son el verdadero legado.



