Riverito cumple 94 años: el misterio de sus días lejos de los medios y el último secreto de "La Danza de la Fortuna"
Según La Pavada de Diario Crónica, el mítico locutor que nos hacía cruzar los dedos cumple 94 años. Sopla velas lejos de los estudios. Cómo vive hoy el hombre que inmortalizó el "ooooocho".
Luis Roberto González Rivero, más conocido como "Riverito", cumple hoy, miércoles 13 de mayo, 94 años. El legendario locutor y presentador, famoso por esa voz única que estiraba los números hasta el infinito y por la inolvidable frase "¡a cruzar los dedos!", dejó una marca que no se borra. Fue amigo y compañero de Minguito y supo reinar en la radio y la televisión de los juegos de azar en Argentina. Ahora, el hombre cumple un año más alejado de los estudios.
Información de La Pavada de Diario Crónica: el hombre de la suerte y creador del clásico ciclo de azar "La Danza de la Fortuna" celebra un año más de vida y sopla hoy sus 94 velas. El locutor, que ya es leyenda viviente, habló de su presente y reveló cómo transcurren sus días fuera de los micrófonos. "Vivo acompañado por una persona que cumple tareas, y en contacto con mi hijo", contó. Nada de lujos ni reflectores. Una vida tranquila, en el barrio porteño de Palermo, donde se mudó después de retirarse.
Riverito nació el 13 de mayo de 1932 en Buenos Aires. Arrancó de abajo: a los 15 años reemplazó al animador ausente de una orquesta y nunca más paró. En 1950 conoció a Norberto Palese (después "Cacho Fontana") y lo invitó a hacer sus primeras armas en Radio del Pueblo.
En 1961, durante su luna de miel en Río de Janeiro, escuchó un formato en la radio que le cambió la vida. Lo trajo a Argentina y así nacieron los flashes de resultados de la lotería. Después llegó "La Danza de la Fortuna", el programa que lo inmortalizó en Crónica TV y en cada casa donde se cruzaban los dedos. Ganó cinco Martín Fierro en competencia y uno especial por toda una vida.
En 2019 se le apagó la luz con la muerte de Elda Moreno, su esposa de toda la vida, también locutora. Desde entonces, Riverito se fue retirando de a poco. Ya no canta el "ooooocho" en la tele, pero la gente no lo olvida. Hoy disfruta de una rutina sin horarios de aire, con el cariño de su hijo y de una persona que lo cuida. Sabe que su voz sigue ligada a la suerte de los argentinos. Y aunque no salga al aire, cada vez que alguien cruza los dedos, de algún modo, Riverito sigue ahí.



