Científicos de la UNQ desarrollan una fórmula innovadora para tratar enfermedades respiratorias
El avance mejora la administración de fármacos y podría cambiar el tratamiento del asma, la EPOC y la fibrosis pulmonar.
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), junto a otras instituciones públicas del país, diseñó un nuevo sistema de administración de medicamentos que podría revolucionar el tratamiento de enfermedades respiratorias crónicas. La fórmula, llamada LipoNAC, combina nanotecnología con un medicamento tradicional, y mostró resultados alentadores en estudios preclínicos.
El desarrollo se basa en encapsular la N-acetilcisteína (NAC), un fármaco utilizado hace décadas como mucolítico y antioxidante, dentro de liposomas hechos con lípidos naturales del pulmón. Esta estrategia permite administrar el tratamiento por vía intranasal y lograr que llegue de forma directa y eficaz a los pulmones, evitando la degradación que sufre cuando se toma por vía oral.
“El problema con la NAC es que dura poco tiempo en el cuerpo porque es muy reactiva”, explicó el doctor Ignacio Fenoy, uno de los autores del estudio publicado en la revista Toxicology and Applied Pharmacology. “La pusimos en un liposoma para que dure más, potencie su efecto y llegue donde tiene que llegar”, añadió.
Resultados promisoriosLos ensayos preclínicos realizados en modelos animales mostraron que LipoNAC reduce la inflamación, mejora la función pulmonar y disminuye la producción de moco, uno de los principales síntomas del asma. También demostró efectos positivos frente a la fibrosis pulmonar, con menor acumulación de colágeno y marcadores inflamatorios.
“La innovación no está solo en lo que damos, sino en cómo lo damos”, remarcó Nadia Chiaramoni, investigadora del Conicet y de la UNQ. “No inventamos una nueva molécula, mejoramos el sistema que la entrega”, señaló.
Ciencia pública, impacto realEl trabajo fue llevado adelante por científicos de la UNQ, UNSAM, IMBICE, CNEA, Conicet y UBA, con perfiles que van desde la biología molecular hasta la ingeniería en materiales. El enfoque interdisciplinario permitió avanzar rápidamente y consolidar un desarrollo propio con potencial terapéutico real.
Aunque el producto aún debe pasar por ensayos clínicos en humanos, los resultados preclínicos y el perfil de seguridad de la NAC abren un panorama esperanzador. En América Latina, más de 250.000 personas mueren cada año por enfermedades respiratorias crónicas, y millones más dependen de tratamientos costosos y con efectos adversos.
“El desarrollo de esta tecnología muestra que en la Argentina hay una base científica sólida, creatividad e innovación”, concluyó Chiaramoni.




