Irán volvió a lanzar misiles contra Kuwait y Baréin tras una nueva ofensiva de Estados Unidos
La escalada militar eleva la tensión en Medio Oriente, aunque desde el Comando Central de Estados Unidos aseguran que los ataques fueron interceptados.
Irán lanzó misiles contra bases militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin y volvió a encender el conflicto en Medio Oriente. La ofensiva se produjo pocas horas después de que fuerzas norteamericanas atacaran instalaciones de radar iraníes en el estrecho de Ormuz.
El ataque, ocurrido tras la ofensiva de días atrás que dejó un muerto, tuvo lugar durante la madrugada de este sábado. Según informó el Comando Central estadounidense (CENTCOM), los sistemas de defensa lograron interceptar seis misiles balísticos, mientras que otro proyectil no llegó a impactar en el objetivo previsto.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní justificó la ofensiva a través de un comunicado en el que aseguró: "Atacamos las bases de Estados Unidos en la región con misiles lanzados en respuesta al ataque estadounidense contra las islas de Sirik y Qeshm".
De acuerdo con información difundida por el CENTCOM, las fuerzas estadounidenses llevaron adelante una operación contra puntos estratégicos de monitoreo marítimo situados en la costa iraní. La acción se desarrolló luego de una serie de incidentes con drones en una de las rutas comerciales más sensibles del mundo.
Las autoridades iraníes sostuvieron que sus movimientos en la zona respondían a un intento de controlar el tránsito de embarcaciones que navegaban por el estrecho.
Mientras, en Kuwait y Baréin se activaron protocolos de emergencia y sistemas de alerta ante el riesgo de una mayor escalada militar en la región.
La respuesta de Kuwait y el impacto en la región
El gobierno de Kuwait rechazó con dureza la ofensiva iraní y advirtió que se trata de una acción que agrava la crisis en Medio Oriente. A través de un comunicado, la Cancillería calificó los bombardeos como una "peligrosa escalada que exacerba la tensión y la inestabilidad" y también los definió como una "flagrante agresión que ignora los llamamientos internacionales" para poner fin a las hostilidades.
Además, las autoridades kuwaitíes remarcaron que estos ataques "no pueden justificarse ni aceptarse bajo ningún pretexto" y afirmaron que el país se reserva "el pleno derecho de adoptar todas las medidas necesarias para preservar su seguridad y defender su territorio e instalaciones vitales contra cualquier agresión o amenaza".
La situación también tuvo consecuencias en el transporte aéreo. Como medida preventiva, Kuwait suspendió temporalmente las operaciones en su espacio aéreo, una decisión que obligó a desviar 11 vuelos de las compañías Kuwait Airways y Jazeera Airways hacia aeropuertos de países vecinos.
Por otro lado, la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que sus misiles alcanzaron instalaciones vinculadas a la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin. Sin embargo, esa versión fue rechazada posteriormente por el Comando Central estadounidense.
El cuerpo militar iraní también lanzó una advertencia sobre el estratégico estrecho de Ormuz al señalar que "Estados Unidos será responsable de las consecuencias del cierre completo del estrecho de Ormuz a las exportaciones de petróleo y gas si mantienen sus malas acciones".
Los nuevos incidentes se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, con varios episodios registrados en las últimas semanas en torno a una de las principales rutas energéticas del mundo. Pese a esto, desde Washington se sostiene que el alto el fuego anunciado en abril continúa formalmente en vigor.

