Qué se sabe del argentino desaparecido en Francia desde enero
Juan Ignacio Debandi Álvarez fue visto por última vez a mediados de enero. Interpol, la Cancillería y la justicia francesa trabajan en conjunto para reconstruir sus últimos pasos en la Costa Azul.
La búsqueda de Juan Ignacio Debandi Álvarez, el argentino de 36 años desaparecido en el sur de Francia, entró en una fase crítica. Tras más de tres meses sin señales de vida, distintos organismos internacionales mantienen activo un operativo para dar con su paradero en la zona de Marsella y Cassis, donde se perdió su rastro a mediados de enero.
Desde el consulado argentino en París confirmaron que el seguimiento es permanente y que "existe una comunicación constante con los distintos organismos", señalaron fuentes diplomáticas a un medio, remarcando que el caso es una prioridad diaria para el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Su estadía en Europa comenzó en Barcelona y continuó en Irlanda, donde residió en la ciudad de Drogheda hasta noviembre de 2025.
Tras renunciar a su empleo como operario cárnico con el fin de mudarse a Dinamarca, decidió emprender un viaje por el continente que lo llevó por Noruega, Suecia, Alemania, República Checa y Holanda, antes de arribar a Francia a fines de diciembre.
El último contacto de Juan Ignacio con su familia fue el 11 de enero a través de una videollamada. Lo que inicialmente se interpretó como el silencio habitual de un viajero amante de la naturaleza, se convirtió en angustia al mes siguiente.
La cronología de la desaparición
A través del acceso a su correo electrónico, su familia y los investigadores lograron reconstruir su itinerario final. En los primeros días de enero estuvo en Marsella y Aviñón.
El 18 de enero, sus dispositivos electrónicos dejaron de emitir señal en las cercanías de Cassis. En tanto, el 19 de enero tenía un vuelo programado de Marsella a Barcelona con la empresa Vueling, pero nunca abordó el avión ni reprogramó el ticket.
Un dato que inquieta a los investigadores surgió de su última reserva de alojamiento en Cassis. Según relató su hermana, María Florencia Debandi, la dueña del lugar confirmó contacto por WhatsApp, pero aclaró que nunca lo vio físicamente, ya que el ingreso se realizaba mediante un sistema de buzón de llaves.
En marzo, la familia formalizó la denuncia por averiguación de paradero en Argentina. La Fiscalía Federal de Mercedes dio intervención a Interpol y se extendieron pedidos de búsqueda a Irlanda y España.
Por su parte, la policía francesa abrió una investigación formal el 10 de abril. No obstante, desde la comisaría local advirtieron con cautela: "Las diligencias realizadas hasta el momento no arrojaron resultados. No podemos confirmar que haya pasado efectivamente por la ciudad".
Desde el Gobierno recalcaron que los datos sensibles se manejan con reserva para no entorpecer las pesquisas.
En paralelo, sus padres y amigos mantienen la esperanza activa y solicitan que cualquier persona que haya estado en la zona de la Costa Azul a mediados de enero aporte información. "No perdemos la esperanza de encontrarlo pronto", expresaron.

