Liberaron a Luciana Martínez, la ex GH acusada de viuda negra por un turista
La causa cambió de carátula y la investigación continúa para determinar qué sucedió en la habitación del hotel. Ella sigue vinculada al expediente.
Luciana Martínez, conocida por su paso como ex Gran Hermano, recuperó la libertad en las últimas horas tras haber sido detenida el fin de semana en el barrio porteño de Palermo.
La joven había sido denunciada por un turista extranjero, quien aseguró que la mediática lo entregó o participó en un robo luego de una noche de copas, la modalidad delictiva conocida como "viuda negra".
El hecho, que escaló rápidamente en las redes sociales, dio un giro judicial clave que permitió que la mujer abandonara su lugar de encierro mientras el proceso sigue su curso.
La decisión de la Justicia llegó luego de que el fiscal analizara las pruebas preliminares y considerara que, por el momento, el episodio debe investigarse bajo la calificación de hurto. A diferencia del robo, donde media la violencia física o la fuerza, el hurto permite una escala penal menor que facilitó la resolución del juez para otorgarle la libertad ambulatoria.
Luciana, que permanecía bajo custodia policial, pudo regresar a su domicilio tras fijar una residencia oficial ante las autoridades.
El caso estalló cuando un hombre que se encontraba de visita en el país denunció que, tras un encuentro con la joven, terminó alcoholizado y notó que le faltaban varias de sus pertenencias de valor en la habitación del hotel donde se hospedaba.
Según el relato de la víctima, la situación se volvió difusa tras el consumo de bebidas, lo que dio pie a la sospecha de una posible "viuda negra", aunque esa hipótesis perdió fuerza frente a la nueva calificación legal.
Indagatoria
En su declaración ante el juez, la ex Gran Hermano negó haber cometido un delito y dio su propia versión sobre lo ocurrido aquella noche. Fuentes judiciales indicaron que su testimonio, sumado a la falta de pruebas de violencia física, fue determinante para que la Justicia evaluara su situación procesal y definiera que no existía riesgo de fuga ni entorpecimiento de la causa.
El peritaje de los teléfonos celulares y el análisis de sangre de la víctima -para confirmar si fue drogado o si solo hubo exceso de alcohol- serán piezas fundamentales para el cierre de la instrucción.
Mientras tanto, el entorno de la exparticipante del reality aseguran que ella es inocente y que todo se trató de un malentendido con el ciudadano extranjero.

