Fuerte hipótesis de la fiscalía por la muerte de Ángel: "Síndrome del niño maltratado"
Los investigadores aseguran que el menor presentaba 20 lesiones en la cabeza. Su calvario fue ocultado por su madre y su pareja.
La hipótesis central del fiscal Cristian Olazábal es que Ángel López fue víctima del "síndrome del niño maltratado". Según los investigadores, no se trató de un hecho fortuito, sino de una serie de golpes reiterados que le habrían dado en la intimidad de su hogar y que desencadenaron su fallecimiento.
Para la fiscalía, estas lesiones eran evidentes y debieron manifestar una sintomatología clara que fue ocultada deliberadamente por su madre, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel Kevin González, hasta que el menor ingresó de urgencia en ambulancia al hospital el 5 de abril.
El informe preliminar de la autopsia fue el detonante de las detenciones. Los médicos forenses identificaron un total de 20 traumas internos en distintas regiones del cráneo del nene de 4 años.
Este hallazgo es el que permite a la justicia sostener la existencia de un maltrato crónico y violento, descartando cualquier versión accidental y apuntando a una conducta sistemática de agresiones físicas que el menor no pudo resistir.
"Le habrían propinado golpes reiterados que desencadenaron este final. Estas lesiones tuvieron que tener sintomatología y esto se ocultó hasta el domingo 5 de abril día en el que la víctima ingresó en ambulancia al hospital regional", sostuvo el fiscal.
Roles
En este escenario, la fiscalía ya definió los roles de los acusados. Altamirano y González son considerados coautores de homicidio agravado, aunque bajo diferentes modalidades: el hombre por acción directa en los golpes y la madre por omisión, al no haber intervenido para proteger a su hijo.
Ambos fueron detenidos el pasado domingo por la noche y alojados en celdas separadas, a la espera de la audiencia de lectura de cargos donde podrán prestar declaración indagatoria.
Luis López, el padre de Ángel, tras salir de la fiscalía y aseguró que irá "por todo" para que la muerte de su hijo no quede impune.
El hombre reclamó que se escuche a los testigos y vecinos que habrían escuchado gritos y golpes, y enfatizó el dolor que atraviesa: "Ángel, como lo dice el nombre que le puse, va a ser un ángel para todos esos niños que están sufriendo y nadie lo ve".
La querella, representada por el abogado Roberto Castillo, denunció que el nene fue "totalmente invisibilizado" por su madre biológica. Según el letrado, Altamirano habría recuperado la relación con el menor tras denunciar falsamente al padre por violencia, utilizando al nene únicamente para dañar al entorno protector previo que conformaban su papá y su madrastra, Lorena Andrade.
El fiscal señaló además que la investigación preparatoria tendrá un plazo de seis meses.

