Gianinna Maradona declaró durante seis horas y protagonizó un fuerte cruce con el abogado de Luque: "Vivir con este dolor es terrible"
La hija del "Diez" apuntó contra el entorno médico por la manipulación de la salud de su padre, calificó la internación domiciliaria como ficticia y denunció maltrato por parte de la defensa durante el debate oral.
En una nueva jornada del juicio que investiga el fallecimiento de Diego Armando Maradona, su hija, Gianinna, declaró ante el tribunal en una audiencia que se extendió por más de seis horas.
Su testimonio comenzó a las 11.20 y finalizó a las 17.34, incluyendo un receso de una hora y breves interrupciones adicionales debido a momentos de tensión en la sala.
Durante el interrogatorio, se registraron cruces entre las partes, especialmente por intervenciones de Francisco Oneto, abogado defensor del neurocirujano Leopoldo Luque.
La testigo manifestó sentirse "hostigada y presionada" por la modalidad de las preguntas del letrado, lo que motivó la intervención de los jueces para solicitar al abogado que mantuviera las formas.
La situación derivó en un cuarto intermedio de 15 minutos luego de que Gianinna rompiera en llanto. "Me sentí muy tranquila al principio, dije la verdad. Después me sentí hostigada y muy mal; me faltaron el respeto, estuve un montón de horas. No sé si no escuchaban bien, pero me reiteraban preguntas que yo ya había respondido", aseguró la hija de Maradona.
Durante su testimonio, la hija del exfutbolista analizó el material probatorio del caso y las comunicaciones entre los profesionales de salud imputados. Al respecto, afirmó: "Me sentí manipulada (por Luque y Cosachov) por todos los chats que surgieron, por cómo hablaban entre ellos".
Hizo hincapié en que el contenido de los mensajes revelaba un trasfondo de manejo despectivo hacia la familia y el propio paciente. "Es horrible escuchar cómo se dirigían a nosotras y a mi papá, el manejo que ellos tenían. En un chat, Pomargo le exige a Luque que yo no me lo lleve a casa. Es horrible sentirse así y escuchar todo el trasfondo", relató.
Y continuó: "Yo agradezco haber tenido una vida al lado de mi papá. Le agradezco la promesa de que él eligió cada día no haber consumido más cocaína, haberlo visto disfrutar de mi hijo y me cumplió la promesa de conocerlo".
También describió cómo era su relación con Diego: "Viví cosas espectaculares con mi papá y otras muy tristes, pero de una manera u otra tratábamos de estar cerca cuando vivía en otro país. Hablábamos y, cuando estaba triste, aparecía en la puerta de mi casa para que sepa que no estaba sola. Podíamos estar en distintos países, pero siempre fue un papá presente, como podía. Me enseñó todo lo que sí, todo lo que no, y con sus elecciones yo aprendía a elegir mejor o a estar más atenta".
En ese momento, Gianinna quebró en llanto y aseguró que cuando murió su papá "le pedía que me llevara con él, que no podía más. Yo sabía que tenía un hijo, una mamá y una hermana, pero no podía vivir sin él".
"No tenía ganas de vivir. Yo tengo un hijo y me dolía que escuchara esto, pero yo me quería morir", reconoció. Y luego señaló: "Más allá de lo que pasó después, me encontré con esta puesta en escena horrible con gente que no medía que estaba hablando de un ser humano. Y fue peor, me costó muchísimo no cerrar los ojos y pedirle a mi papá que me quería morir. Y estar de nuevo acá sentada con el corazón en la mano es muy duro. Y sé que voy a pasar esa puerta y van a estar mi mamá y mi hermana para abrazarme, pero él no. Vivir con este dolor es terrible".
La declaración también abordó el rol de Matías Morla como representante de su padre. Según la testigo, el abogado era quien determinaba el acceso de las personas al círculo íntimo de Maradona: "A mi papá le acercaba y le alejaba gente Matías Morla. Lo que él quería lo ponía y lo que a él le estorbaba, lo sacaba".
Atribuyó a Morla la decisión de integrar al equipo médico compuesto por Luque, Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
Uno de los momentos más tensos de la audiencia fue la reproducción de un audio donde Luque se refería a las hijas de Maradona en términos peyorativos. Tras la escucha, Gianinna describió al médico como "el rey de la manipulación" y un "gran actor", señalando que el trato personal que él mantenía con ella era opuesto al que manifestaba en privado con sus colaboradores.
Los últimos días de Diego Maradona
La hija del "Diez" recordó algunos incidentes para ilustrar el estado de salud de su padre antes del deceso. Mencionó lo ocurrido durante el cumpleaños número 59 de Diego, donde aseguró haberlo encontrado en condiciones físicas deplorables.
Describió que, en aquella ocasión, el entorno le impidió asistir a la casa de Tigre y minimizó la gravedad de la situación, calificando las advertencias familiares como actos de "locura" o intentos de generar conflicto.
Luego de mostrarle a los jueces una foto de Diego Maradona durmiendo en su cumpleaños, Gianinna apuntó contra el entorno de su padre en ese momento. "Para ellos era normal que esté así, no nos dejaban hablar con él y le cambiaban el número de teléfono. Hablaban del entorno, nos decían que éramos locas, no nos creían. Que éramos unas quilomberas. En ese cumpleaños quise sacarlo de la mesa; me empezaron a empujar, a agarrar del brazo. Ahí él dice 'dejen a mi hija'", afirmó.
"Lo llevé a la habitación y vomitó encima mío. Vino la expareja a sacarme, a gritarme, me decían que se lo querían llevar para internarlo. Todos siguieron festejando como si nada. Al otro día, para la prensa yo era la loca, la quilombera, que había entrado drogándome a la casa de mi papá. Yo subí una historia en redes sociales diciendo que a mi papá lo estaban matando lentamente", contó Gianinna.
Sobre la logística de los últimos días del exjugador en el barrio San Andrés, su hija ratificó su postura de que la internación domiciliaria fue "una puesta en escena". Si bien reconoció la existencia de monitoreo, sostuvo que los enfermeros no cumplían con una presencia de 24 horas y que el lugar no contaba con los elementos necesarios para una atención de alta complejidad.

