También trabajaba como custodio: quién era el policía asesinado en un robo a una pollería
El oficial de 42 años fue emboscado mientras custodiaba la recaudación del comercio; los delincuentes permanecen prófugos.
La Policía Bonaerense confirmó la identidad del oficial que perdió la vida este martes durante un robo ocurrido en la zona oeste del Conurbano. Se trata de Mauro Fabián Molina, de 42 años, quien fue baleado por delincuentes.
Molina se desempeñaba en la Dirección de Investigaciones de Delitos Complejos del partido de Lanús. Además, realizaba tareas de seguridad privada como custodio para una empresa dedicada a la distribución de productos avícolas y derivados de granja.
El robo ocurrió pasadas las 11.40 en la intersección de la Ruta Nacional 3 y la calle Settino. En ese lugar, el oficial vigilaba el traslado de la recaudación de una pollería.
De acuerdo con la información preliminar, una empleada del establecimiento se aproximó a una camioneta blindada operada por Molina para hacer entrega del dinero en efectivo. Fue en ese instante cuando los delincuentes interceptaron al oficial.
En solo segundos, se produjo un forcejeo entre la víctima y los asaltantes, cuano uno de los delincuentes efectuó un disparo que impactó en la región torácica del policía, dejándolo gravemente herido en el pavimento.
Tras el ataque, los ladrones se llevaron la totalidad de la recaudación. Testigos del robo indicaron que, antes de emprender la huida, los atacantes revisaron el cuerpo del efectivo herido con el objetivo de sustraer sus pertenencias u objetos de valor que portara en ese momento.
Molina fue asistido y trasladado de manera urgente al Hospital Paroissien, ubicado en la localidad de Isidro Casanova, donde se le realizaron diversas maniobras de reanimación aunque los médicos no pudieron salvarlo.
La investigación judicial se encuentra en curso bajo la carátula de homicidio en ocasión de robo. Hasta el momento, no se confirmaron detenciones vinculadas al caso, aunque las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de búsqueda en las zonas aledañas para dar con el paradero de los sospechosos.
Las sospechas de los investigadores apuntan a que en el operativo participaron más de dos personas y se analiza la posibilidad de que existiera inteligencia previa sobre los movimientos de la recaudación y la rutina de custodia que realizaba el oficial Molina.

