Recuperaron más de 200 documentos históricos de próceres argentinos que eran ofrecidos en una subasta por 100 mil dólares
La Policía Federal detectó cientos de documentos históricos vinculados a destacados próceres nacionales, entre ellos José de San Martín, Juan Manuel de Rosas y Juan Martín de Pueyrredón. Las piezas eran ofrecidas en una casa de subastas del barrio porteño de Recoleta.
En las últimas horas, la Policía Federal Argentina (PFA) recuperó más de 200 documentos históricos vinculados a algunos de los principales próceres nacionales en el marco de una investigación por presunto tráfico ilícito de bienes culturales.
El material, que incluía cartas, fotografías, libros y documentos oficiales, eran ofrecidas a la venta por un valor inicial de 100.000 dólares en una casa de subastas ubicada en el barrio porteño de Recoleta.
Los documentos recuperados están relacionados con figuras clave de la historia argentina como José de San Martín, Juan Manuel de Rosas, Juan Martín de Pueyrredón, Carlos María de Alvear y Gregorio Aráoz de Lamadrid. Según los investigadores, se trata de piezas de gran relevancia patrimonial e histórica para el país.
La causa se inició a partir de tareas preventivas realizadas por el Departamento Protección del Patrimonio Cultural de la PFA. Durante el monitoreo de plataformas de compra y venta online y sitios especializados en subastas, los agentes detectaron la publicación de un lote compuesto por más de 200 documentos antiguos que despertaron sospechas por su posible valor histórico y su origen.
De acuerdo con las primeras evaluaciones, la documentación podría estar alcanzada por la Ley N.º 15.930, que protege el patrimonio documental bajo la órbita del Archivo General de la Nación.
En esa línea, los especialistas analizaron aspectos como la tipografía, los sellos oficiales y las fechas de emisión para determinar la posible pertenencia de los documentos a fondos documentales protegidos por el Estado.
Con las pruebas recolectadas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 4, a cargo del juez Ariel Lijo, ordenó una presentación con allanamiento en subsidio en el lugar donde se encontraba el material. El procedimiento permitió secuestrar la totalidad de las piezas antes de que fueran comercializadas.
Por último, los documentos fueron trasladados a una dependencia policial en calidad de depósito judicial y quedaron a disposición de la Justicia. Ahora se realizarán pericias para establecer la autenticidad, procedencia y situación legal de cada pieza.

