El Riesgo País volvió a subir y las acciones argentinas se desplomaron en Wall Street
El indicador dejó atrás el piso de 496 unidades que había tocado a comienzos de semana. Las acciones argentinas en Wall Street también operaron en baja.
El riesgo país cortó su racha positiva este miércoles y cerró en 523 puntos básicos, luego de haber logrado el pasado lunes su nivel más bajo en cuatro meses.
El indicador elaborado por el JP Morgan retomó la tendencia alcista debido a una caída generalizada de los bonos soberanos en dólares, en un clima de cautela global marcado por la geopolítica internacional y la volatilidad en mercados emergentes.
La subida de 27 puntos en 48 horas refleja el impacto directo de la baja en los precios de los títulos públicos, lo que elevó la tasa de retorno exigida por los inversores.
Pese al rebote, el índice todavía acumula una mejora de 56 puntos en lo que va de mayo, sostenida en parte por la reciente suba de calificación crediticia de la agencia Fitch.
Wall Street en rojo
El mercado local no fue el único afectado. Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs) sufrieron fuertes retrocesos, con Globant a la cabeza de las pérdidas con un desplome del 8,3%, seguida por Corporación América (-4,3%) y Edenor (-4,2%).
La presión sobre los activos nacionales coincidió con la incertidumbre internacional ante el viaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reunirse con su par chino, Xi Jinping.
La consultora Outlier advirtió que las declaraciones de Trump -quien afirmó que no necesita ayuda de Beijing para resolver el conflicto con Irán- enfriaron las expectativas de los mercados y golpearon también el precio del petróleo: el Brent cayó a US$106 y el WTI a US$101.
En el plano local, el mercado cambiario mostró leves movimientos al alza. El dólar oficial subió $10 y cerró a $1415 en el Banco Nación; el Dólar MEP operó en $1425,77; mientras que el Contado con Liqui (CCL) cotizó a $1483,30.
Mientras los activos argentinos retrocedían, el Nasdaq Composite en Estados Unidos avanzó un 1,2%, logrando nuevos máximos históricos impulsado por el sector tecnológico, marcando una brecha de rendimientos frente a los activos de riesgo de países emergentes.

