Escapada de fin de semana: conocé el pueblito bonaerense sin inseguridad que esconde un delicioso secreto
A menos de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, se esconde un pintoresco sitio campestre con una de las tradiciones más suculentas del país. Conocelo en este nota.
La vida en la ciudad muchas veces nos pide un respiro. Romper la rutina con un viaje puede parecer fuera de nuestro alcance, sin fines de semana largos para ir y venir, pero afortunadamente existen destinos a pocas horas de la Ciudad de Buenos Aires donde podremos disfrutar de la naturaleza y el aire fresco
Los pintorescos pueblos que esconde la Provincia de Buenos Aires se volvieron unos de los simples placeres más preferidos de los viajeros, ofreciendo un escape de la ciudad a pocos kilómetros de su hogar. Estas localidades cuentan con diversas propuestas culturales, paz y descanso lejos del bullicio e inseguridad de la ciudad, y pueden disfrutarse en apenas un día.
Uno de estos pueblitos es Gouin, ubicado en el partido bonaerense de Carmen de Areco. Este pueblo de apenas 130 habitantes se estableció alrededor de una estación ferroviaria en 1908, y se encuentra a apenas 100 kilómetros de distancia de la Ciudad de Buenos Aires, viajando en auto por el Acceso Oeste.
Qué hacer en Gouin, el tranquilo pueblito de Carmen de ArecoUna plaza, una capilla, dos pulperías, un restaurante, una escuela y varias casas es lo que conforma a este pueblo bonaerense, caracterizado por su estilo de vida tranquilo y pacífico. La gastronomía de Gouin es por lejos su punto más atractivo: este pueblito bonaerense esconde la receta secreta de los pastelitos más ricos del país.
La fama de los postres que solo saben preparar sus afamadas pasteleras es tal, que Gouin se convirtió en la sede permanente de la Fiesta Nacional del Pastel, una celebración anual que durante la segunda semana de diciembre hace que todos sus habitantes se vistan de gala para recibir a los cientos de turistas que vienen a deleitar su paladar.
Claro que no es necesario esperar a fin de año para probar sus famosos pastelitos. Aquellos que visitan el pueblo pueden saciar su antojo dulzón en La Casa del Árbol, una institución del pueblo que deleita a los turistas con su cálida atención y deliciosos postres preparados con el dulce que recolectan de un gigante moral de más 500 años y que nunca fue podado. También se consiguen otras variedades de mermeladas y pastelería ofrecidas en desayunos y meriendas, además de un menú fijo los fines de semana.
Otros de los puntos turísticos más conocidos por los visitantes es el Bar Don Tomás, como también lo es el Restaurante La Estación. Por su parte, el histórico Hotel Carmen de Areco es atendido desde hace más de dos décadas por una familia que apostó a la vida tranquila y amigable de pueblo. Aunque no es de cinco estrellas, se caracteriza por la amabilidad del personal y un excelente ambiente.

