Villa Loguercio es un pequeño pueblo que pertenece al partido de Lobos. Su principal atractivo se encuentra en la laguna que rodea a la región y que le aporta un sinfín de actividades para todos los gustos y presupuestos. Si querés un lugar que valga la pena y que no esté lejos de Capital, entonces esta opción turística es ideal para vos. 

Este paraje forma parte desde 2009 del proyecto “Pueblos turísticos” que hay que conocer de la provincia de Buenos Aires. Su ubicación es privilegiada para los visitantes que quieren viajar pero sin irse lejos de su casa, ya que se encuentra a solo 117 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Llegar es muy fácil y directo. Se debe conducir por la Riccheri hasta la Autopista Ezeiza-Cañuelas y desde allí pegarle derecho hasta la Avenida Costanera que está a la altura de la Laguna de Lobos. Esa calle se dirige a la entrada del sitio. 

La historia de la villa se remonta a 1740, cuando fue explorada por la primera misión Jesuítica que llego a la zona. Para 1752 se le dio nombre a la laguna y se construyo en las orillas el Fortín “San Pedro”. Años después, se instalaron las vías y la estación de tren, a raíz de esto, se funda la localidad que lleva el nombre de la familia que era dueña de gran parte de las tierras de la región. 
 
Durante los primeros años, Loguercio, se convirtió en un lugar de descanso de fin de semana de muchas familias de Capital. Estas visitas le dio vida al paraje, de hecho para 1950, se trazaron las primeras casas y fincas, además, se pavimentó lo que hoy se conoce como la Avenida Costanera sobre la margen de la laguna. 
A pesar de que la localidad fue bautizada como Villa Loguercio, su estación mantuvo el nombre "Fortin Lobos". 

Como muchas localidades, luego de que se interrumpió el servicio de ferrocarril, entro en una etapa de decadencia. Para 2009, con el proyecto provincial de turismo, se le empezó a dar más importancia a la región y hoy es una excelente opción de escapada cerca de la ciudad. La villa se adecuó para recibir diariamente a decenas de turistas que quieran conocer sus paisajes únicos.  

Su gran atractivo es la laguna que rodea todo su perímetro. A lo largo de su recorrido, se pueden encontrar grandes espacios verdes para estar en contacto con la naturaleza. Sus visitantes destacan la tranquilidad del ambiente y los lindos sonidos de pájaros que se oyen. Sin dudas uno de los mejores planes es disfrutar de unos ricos mates a la vera del espejo de agua. 

Las vistas desde los muelles son únicos. 

En la orilla de la laguna se puede apreciar aves acuáticas como garzas y patos, muchos visitantes aprovechan para darles de comer. Además, en las zonas más rurales o con vegetación se distinguen algunos reptiles y pequeños animales. En esta zona también se realiza pesca deportiva de pejerrey. 

En las pasarelas de la costanera se pueden hacer largas caminatas y hay algunos comercios relacionados con las artesanías y comida regional. Otro gran destacado es la gran variedad de actividades náuticas como paseo en botes, canoa, entre otros. 

El boom de la pesca y las actividades náuticas en la villa.

En cuanto al hospedaje, hay gran variedad de ofertas. Se puede alquilar desde una cabaña entre el bosque o un hotel con todas las comodidades. Asimismo, si vas a hacer el viaje más austero, acampar en uno de los campings es una gran oportunidad.   

Por último, cabe destacar la visita de la vieja estación de trenes, su plaza central y sus viejas casonas que son una muestra de la historia de la localidad. Un buen lugar para comer es la clásica confitería Quimey Quipán, donde se hace, según los turistas, el mejor pan del universo. 

Villa Loguercio es un lugar donde la tranquilidad va de mano con la naturaleza. 

 

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