Hace una semana, Vladimir Putin ordenaba a sus soldados que invadieran al vecino país gobernado por Volodímir Zelenski. Así comenzaba la Guerra Rusia-Ucrania que día tras día sigue sumando destrucción, muerte y graves consecuencias económicas.

Inesperadamente, esto ha impactado rápidamente en la Argentina, ya que ambas naciones en conflicto son importantes productores de granos. Fue la conocida cadena de churros "El Topo" quien a través de su cuenta de Twitter informó de la novedad con que los contactó un proveedor.

"El proveedor de harina me manda mensaje diciendo que no hay entregas  “momentáneamente” por el conflicto bélico”, explicaron en un tuit desde la cuenta oficial de la franquicia.

Por qué hay faltante de harina luego de que estallara la guerra

Si se suma la producción de cereales, sobre todo de trigo, entre Rusia y Ucrania, ambos tienen alrededor de un tercio de la exportación de este commodity a nivel mundial. Es por ello que el enfrentamiento entre ambos países impactan en el mercado de los granos y lo convierten en el principal argumento alcista de los operadores, sumado a la baja producción genera en Latinoamérica por las sequías.

"Las sanciones por parte de las economías occidentales comienzan a generar interrupciones en transporte aéreo y marítimo, amenazando los flujos de comercio. También comienza a especularse con que la duración del conflicto será mayor a lo esperado y las consecuencias en términos de recursos y dificultades para Ucrania tendrán su impacto en la oferta de los cereales”, aseguró el analista de mercado Juan Manuel Uberti, en diálogo con Infobae.

Este martes, el trigo tuvo su mayo salto en el mercado al subir 27,10 dólares (lo que implica un 7,36 % más), para finalizar la jornada en 368,08 dólares la tonelada. Por su parte, el maíz mejoró su cotización en 16,63 dólares y terminó las operaciones en 291,23 dólares por tonelada.

Entiendo su punto. Quizás el molino tiene más capacidad de decidir cuándo y cuánto vender. Los que vendemos al consumidor final (las pymes) dependemos de esa racionalidad y si no tenemos para producir, comprar al precio que sea. ¿Si no qué vendemos?”, agregaron desde la churrería.

"Lamentablemente es así para el minorista. Ahora yo le pregunto, con una mano en el corazón, ¿Usted vendería un equipo de bolsas de harina hoy a $3.000 cada una sabiendo que en 48 horas el precio de mercado será de $3.500?", le consultó un seguidor. "Vendo churros sin saber a cuánto va a estar la harina y el aceite mañana. Sé a cuánto la pague. No sé a cuánto la voy a pagar", sentenció El Topo.