Ni Bragado ni Azcuénaga: el pueblito rural "detenido en el tiempo" que está cerca de CABA y es perfecto para "desenchufarse"
A menos de dos horas de Capital Federal se encuentra este rincón poco conocido que sorprende con su calma, sus paisajes campestres y una “joya” arquitectónica que parece sacada de otra época. Ideal para una escapada sin multitudes.
A veces no hace falta irse muy lejos para cortar con la rutina y respirar otro aire, ya que cerca de CABA hay destinos pequeños pero llenos de actividades y propuestas interesantes que todavía guardan una tranquilidad que cuesta encontrar en los lugares más populares. Entre ellos hay un pueblito rural a 250 kilómetros de la Ciudad y es perfecto para una escapada de fin de semana que parece “detenido en el tiempo” por su estilo arquitectónico.
Esta localidad de Buenos Aires es uno de esos secretos bien guardados que invita a subirte a un tren y viajar en el tiempo a otra época con un estilo de vida más ameno y pacífico. Se trata de un destino con calles de tierra, casas antiguas, construcciones pintorescas y paisajes rodeados de naturaleza que sorprende a sus visitantes con una buena gastronomía, silencio rotundo y un gran paseo para volver renovado a la rutina.
Escapada: un destino con tranquilidad y mucha historiaMariano Benítez es uno de esos rincones bonaerenses que sorprenden por lo sencillo y encantador que resulta. Este destino está ubicado en el partido de Pergamino, apenas a unos kilómetros de la ciudad cabecera, lo que lo convierte en un punto perfecto para una escapada sin tener que manejar demasiado.
El paisaje es rural, tranquilo, y el ritmo del lugar parece haberse detenido en el tiempo, ya que su infraestructura y sus espacios referencian a ideales arquitectónicos de otras épocas. Con apenas 200 habitantes, este pueblito se siente íntimo, acogedor, y tiene ese aire de campo que hace bien para desconectar y alejarse de las responsabilidades.
Pero además de su calma y sus paisajes verdes, tiene mucha historia para contar. Fue escenario de la Batalla de Cepeda, un hecho clave en la historia política del país, y todavía hoy conserva esa memoria viva a través de su museo. Las tradiciones gauchas siguen presentes y se respiran en cada charla con los vecinos o en alguna actividad local.
Caminar por sus calles es una experiencia en sí misma, debido a que cuando uno sale se encuentra con casas bajas, bien conservadas, una arquitectura de principios del siglo pasado que le da un toque nostálgico, una plaza principal que invita a reunirse entre amigos o familia y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen que es el corazón del pueblo y atrae a los creyentes con su fachada. Así, todo está rodeado por una arboleda que cambia de color con cada estación y que con la ventisca silba un sonido muy agradable al oído.
Entre los paseos infaltables está el museo, que ofrece una mirada distinta sobre un momento histórico importante, y también se puede cruzar al vecino pueblo santafesino de General Gelly para extender un poco más la escapada.
Y como todo buen pueblo bonaerense, no falta la comida rica. Hay espacios donde se puede comer casero, con platos simples pero sabrosos, hechos con dedicación. Lo típico: empanadas, asado, tortas fritas o algún pastelito. Y si tenés la suerte de ir un 16 de julio, el día de su fiesta patronal, vas a poder vivir un festejo auténtico, con gente del lugar, misa, procesión y mesas largas donde compartir una comida bien nuestra.
¿Cómo llegar a “Mariano Benítez” desde CABA?Si estás en CABA y querés hacerte una escapada a Mariano Benítez, lo más fácil es ir en auto. Tenés que agarrar la Panamericana (la Ruta 9), seguir todo derecho como si fueras para Rosario y bajarte en Pergamino. Una vez que llegás ahí, son solo 7 kilómetros más por la Ruta 32, que es tranqui y está bien señalizada. En menos de tres horitas ya estás en el pueblito.
Si no tenés auto, podés tomarte un micro desde Retiro hasta Pergamino, que salen seguido. Cuando llegás a la terminal, lo más práctico es tomarte un remis o un taxi, porque colectivos hasta allí no hay. Pero al estar tan cerquita, llegás en un ratito. Ideal para cortar con la rutina sin tener que hacer mil combinaciones.

