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River no la pasó bien con Bragantino y gracias a un cabezazo agónico de Martínez Quarta y un Beltrán estelar , se encamina a la clasificación

El Millonario de Chacho Coudet volvió a jugar mal, sus hinchas no se bancaron la floja actuación y reaccionaron, pero Martínez Quarta lo salvó del oprobio. La Banda le ganó a los suplentes de Bragantino y recuperó el liderazgo de su grupo.

Ignacio Bregliano
Ignacio Bregliano

Este River concebido por Marcelo Gallardo y hereado, a mitad de camino, por Chacho Coudet va a contramano de la rica historia Millonaria. Es por eso que no convence a sus hinchas, no completa a su DT y no genera grandes actuaciones, aunque, sin embargo, los números le hagan un guiño interesante de cara al futuro. 

El Millonario no juega bien; más bien, no juega a nada, pero suma puntos y es por eso que el único mojón que se le puede achacar es la derrota con Boca en el Superclásico. Con este contexto de suma de puntos pero sin buenas actuaciones, su visita a Brasil para su tercer compromiso por la Copa Sudamericana 2026 ante Bragantino de Brasil, no logró ser la excepción a la regla, pese a que tuvo el privilegio de tener un hombre demás respecto a su rival, que sufrió la expulsión de Vinicius cuando el cronómetro marcaba el cuarto de hora del complemento. 

Pero dentro de otro partido errático para la Banda y cuando el empate sin goles se plantaba como la noticia de la noche, apareció Martínez Quarta en el tiempo adicional y le despertóuna pequeña sonrisa, le dio otra tonalidad a la manifiesta incomodidad de su entrenador y le devolvió a River el liderazgo de su grupo en el torneo internacional (Carabobo se le había adelantado con su triunfo ante Blooming). Fue 1 a 0 en tierra ajena y eso, claro, que fue muy celebrado. 

RIVER JUEGA FEITO PERO GANA, GANA Y GANA


Para este encuentro, Chacho apeló a los cuatro más utilizados para la defensa, tres mediocampistas (con Meza por la derecha y Galván por la izquierda), mientras que Subiabre, Salas y Colidio es el tridente de ataque. 

En los primeros instantes fueron y vinieron con suma intensidad. Beltrán le tapó el disparo al artillero Pita, en tanto que el Millonario respondió con un disparo mordido de Salas. 

Después de varios minutos de un trámite áspero y muy físico que propuso el elenco local, la Banda llegó gracias a una jugada preparada (tras una fuerte falta sobre Colidio). Mientras Galván acomodaba el balón para distraer, Acuña metió la seña de la acción ensayada y el centro al borde del área que fue cabeceado por Salas, pero Cleiton la quitó del ángulo. 

Luego, las aproximaciones correspondieron al elenco local y por parte de sus mediocampistas externos: primero Barbosa avisó con un cabezazo pifiado e, instantes después, José María Herrera con un tiro de zurda que se fue lejos. Y ya cerca de los cuarenta, el mismo Barbosa probó con un disparo desde lejos ya que Galván como Moreno lo dejaron meterse de derecha al centro

Sobre el final, Pitta ganó de aire y su cabezazo cruzado preocupó a Coudet, que enseguida reaccionó, con un gesto de preocupación, ante el quedo de su defensa. 

Con un River que no hacie pie en el mediocampo con tan solo tres intérpretes y dos de ellos de juego y con poca marca, Barbosa volvió a meter una corrida de derecha al centro y su disparo de zurda fue conjurado por Beltrán, que la tiró al córner con un manotazo. 

En el entretiempo del cotejo en Brasil, Coudet metió mano en la formación y quitó de la cancha a los amonestados Meza y Subiabre e ingresaron Galoppo y Páez. 

Pero todo se desmoronó, de entrada, en el segunto tiempo y por un incidente. Es que ante un rechazo de la defensa, la pelota dio en el árbitro Wilmar Roldán y con el reinicio del juego ante el bote a tierra, el Vikingo Pitta lo apuró a Martínez Quarta que buscó gambetear al Guaraní y cuando se internaba en el área, el defensor riverplatense lo tomó de la cintura y el juez no dudó en marcar el penal. 

Luego de minutos de tensión y reclamos, el referí fue hasta el VAR por una posible expulsión del ex Selección Argentina, que, a su vez, reclamaba porque consideraba que el delantero rival había estado muy cerca suyo ante el pique. El colombiano nada cambió de su fallo primigenio y Sasha ejecutó el penal pero Beltrán se disfrazó de héroe y le dio vida a Martínez Quarta y a River. 

Encima, un tiempo después, el Millo ligó una justa expulsión de Vinicius por doble amarilla y así el Bragantino se quedó con un hombre menos para afrontar gran parte del epílogo. 

A medida que transcurría el segundo tiempo, Bragantino cesó en la fricción y así la Banda trataba de sacarle provecho al hombre demás. Allí, con Moreno como abanderado, comenzó a mover la pelota de lado a lado pero no encontraba cómo filtrar el balón y abrir el cerrojo defensivo local. Es por eso que Galoppo se cansó y probó desde afuera, generando así el segundo tiro al arco de River en todo el partido. 

Tras varios minutos sin llegadas del Bragantino al arco de Beltrán, llegó una pelota parada que ganó Marques (con total tranquilidad) y quedó en las manos de la figura de la noche. 

EL GOL DE MARTÍNEZ QUARTA QUE LO CAMBIÓ TODO

  


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