El corte de carne que todo parrillero busca: es rendidor, sabroso y se consigue a $2.900
¿No sabés qué cocinar? Este corte de carne fue ganando popularidad gracias a su equilibrio justo entre sabor, ternura y versatilidad. Sin dudas, una alternativa que nunca falla y conquista a todos sin gastar de más.
Septiembre llega a su fin y, según el pronóstico del tiempo, se viene un fin de semana ideal para disfrutar al aire libre. Por ello, nada mejor que aprovechar el sol y el clima agradable para encender la parrilla y compartir un buen momento en familia o con amigos.
Para quienes buscan alternativas rendidoras, sabrosas y accesibles, hay cortes que sorprenden por su versatilidad. Entre ellos, una pieza porcina se lleva todas las miradas: al entrar en contacto con las brasas del asado despliega un aroma irresistible y un sabor que conquista a todos sin necesidad de gastar de más.
Este corte se caracteriza por su ternura, su equilibrio justo entre carne magra y grasa justa, y la facilidad con la que se adapta tanto a la parrilla como a la plancha o incluso al horno. Con una textura suave y un sabor marcado, pero delicado. Sin dudas, se convirtió en una de las opciones preferidas de quienes quieren lucirse en la cocina sin complicaciones.
¿Cuál es el corte rendidor y sabroso que todo parrillero busca?El jamón de cerdo es uno de los cortes más tradicionales y apreciados dentro de la cocina argentina. Se obtiene de la parte trasera del animal y, gracias a su tamaño y rendimiento, es una de las piezas preferidas para reuniones familiares y comidas al aire libre.
Este corte se distingue por su carne magra, con un justo equilibrio de grasa que le otorga jugosidad sin resultar pesado. Su textura es tierna y firme a la vez, lo que permite una cocción pareja tanto en la parrilla como en la plancha o el horno. Además, suele ofrecer un rendimiento superior en relación con otros cortes de carne vacuna, lo que lo convierte en una opción práctica y económica.
Entre sus principales virtudes se destacan la versatilidad y el sabor inconfundible que conquista a todos. Es ideal para cocinar entero, en bifes o incluso marinado, ya que se adapta a distintas recetas sin perder calidad.
Su precio accesible y capacidad de rendir varias porciones lo convierten en una alternativa perfecta para disfrutar de una comida abundante, rica y sin gastar de más.
En carnicerías y supermercados, el precio del jamón de cerdo suele rondar entre los $4.500 y $5.000 el kilo, según el comercio. Sin embargo, quienes utilizan la billetera virtual Cuenta DNI pueden acceder a un importante beneficio que reduce notablemente ese valor.
Gracias al 35% de reintegro en carnicerías uno o dos sábados al mes, con un tope de $6.000 por semana y por persona, el costo final de este corte queda en torno a los $2.925, convirtiéndose en una de las opciones más convenientes del mercado.
Para aprovechar la promoción es necesario abonar mediante el código QR disponible en la aplicación o a través de la función “Link de Pago”. Cabe destacar que el beneficio no aplica si la compra se realiza con tarjeta de débito, crédito o códigos QR de otras billeteras electrónicas.
1. Temperatura y preparación
- Retirá el jamón de la heladera 20 - 30 minutos antes de cocinarlo para que tome temperatura ambiente.
- Salpimentá al gusto y, si querés, podés agregar hierbas como romero, tomillo o un toque de ajo en polvo para realzar el sabor.
2. En la parrilla
- Cociná a fuego medio, evitando las llamas directas para que la grasa se derrita de manera pareja y la carne no se queme.
- Giralo cada 5 - 7 minutos hasta que esté dorado por fuera y jugoso por dentro. Un termómetro puede ayudar: la temperatura interna ideal es 70 - 75 grados.
3. En la plancha o sartén
- Calentá la plancha a temperatura media - alta y agregá un hilo de aceite si el corte es muy magro.
- Sellá primero cada lado para mantener los jugos, luego cociná a fuego medio hasta que la carne quede tierna y dorada.
4. Opciones extra
- Podés acompañarlo con marinadas dulces o cítricas para intensificar el sabor.
- Cortes finos se cocinan rápido y son perfectos para sándwiches o ensaladas; cortes más gruesos rinden mejor en plato principal.

