Ni chorizo ni riñón: esta "joya" de la parrilla sale exquisita en guisos, cazuelas y empanadas, y cuesta menos de $3.700
Crujiente por fuera, tierna por dentro y con un sabor inconfundible en la parrilla, esta opción gana cada vez más terreno en la cocina cotidiana de invierno. Ideal para quienes buscan algo distinto, sabroso y amigable con el bolsillo.
Las achuras tienen un rol fundamental en la cultura parrillera argentina. Más allá de los cortes clásicos, son las que aportan carácter, textura y un sabor bien definido a cualquier asado. Además, con historia, tradición y fanáticos propios, forman parte del ritual de prender el fuego y compartir en familia o con amigos.
Pese a que la mayoría de las personas supone que solo se consumen asadas, lo cierto es que existe una gran variedad de recetas invernales que las incorporan en sencillos pasos. En guisos, empanadas, salteados o incluso al horno, estas piezas versátiles pueden transformarse en platos sabrosos, rendidores y diferentes.
Para darle una vuelta de rosca a los menús tradicionales, una de las achuras más codiciadas de la parrilla puede convertirse en una gran aliada de la cocina diaria. Su textura tierna, sabor profundo y bajo costo la vuelven ideal para animarse a probar nuevas combinaciones en los días más fríos del año.
Cuál es la achura que arrasa en la parrilla y podés sumar a las recetas de invierno por solo $3.700Se trata de los chinchulines, una de las achuras más populares y sabrosas del asado argentino. Aunque durante mucho tiempo fueron considerados un “gustito” reservado para la parrilla, en los últimos años ganaron protagonismo gracias a su textura particular y capacidad de adaptarse a distintas preparaciones más allá del fuego.
Crujientes cuando se doran bien, suaves por dentro y con un sabor intenso, pero agradable, esta pieza pueden ser grandes aliados de la cocina invernal. Se pueden incorporar en variedad de recetas como guisos, salteados, empanadas o incluso al horno con papas. Además, su precio accesible los convierte en una opción ideal para quienes buscan comer rico sin gastar de más.
Dentro de las distintas alternativas para ahorrar en alimentos, una de las más destacadas es Cuenta DNI, la billetera virtual del Banco Provincia. Entre sus beneficios, se encuentra el descuento del 35% en carnicerías, que se aplica un sábado al mes y con un tope de reintegro mensual que permite reducir considerablemente el gasto en cortes populares.
Si aplicamos este beneficio a los chinchulines, cuyo precio ronda los $5.500 por kilo, el descuento reduce el valor a $3.575. Además, se obtiene un reintegro de $1.925 por kilo comprado, siempre que no se supere el tope mensual establecido por la promoción. De esta forma, se vuelve una excelente oportunidad para disfrutar de esta achura sabrosa y rendidora sin comprometer el bolsillo.
Para acceder al beneficio, solo es necesario contar con la aplicación Cuenta DNI descargada en el celular y tener saldo disponible en la cuenta del Banco Provincia. Al momento de pagar en una carnicería adherida, se debe escanear el código QR desde la app. El descuento se aplica de manera automática y el reintegro correspondiente se acredita en el transcurso de los días siguientes en la misma cuenta.
- Chinchulines al horno con papas y cebolla: una cocción lenta que los deja crocantes por fuera y suaves por dentro. Ideal con hierbas y ají molido.
- Guiso de chinchulines y lentejas: perfecto para el frío y combina legumbres con verduras. Sin dudas, un plato potente y rendidor.
- Empanadas de chinchulines al vino blanco: salteados con cebolla, morrón y un toque de la tradicional bebida, quedan jugosos y con mucho sabor.
- Chinchulines salteados al estilo criollo: con ajo, cebolla, morrón y un chorrito de limón. Para comer solos o con arroz blanco.
- Arroz con chinchulines y verduras: una versión económica del arroz con pollo, pero con más textura y sabor.
- Chinchulines a la provenzal: cocidos al horno o sartén, con abundante ajo, perejil y aceite de oliva.
- Cazuela con chinchulines y papas: similar a una receta al disco, pero más sencilla. Se puede agregar garbanzos o porotos.
- Pizza de chinchulines: una versión osada que imita al sabroso matambre a la pizza. Sobre las unidades, una fina capa de salsa de tomate, queso y una “lluvia” de condimentos.
Antes de cocinar los chinchulines, es fundamental curarlos correctamente para eliminar impurezas y suavizar su sabor. El primer paso es enjuagarlos con abundante agua fría, varias veces, hasta que el líquido salga limpio. Luego, se recomienda dejarlos reposar durante al menos 30 minutos en una mezcla de agua con vinagre o jugo de limón y sal gruesa. Esto ayuda a desinfectar, desgrasar y reducir el aroma intenso característico de esta achura.
Tras ese proceso, se pueden escurrir y, si se desea, darles un hervor rápido en agua con laurel, ajo y vinagre durante 10 a 15 minutos. Esta cocción previa no solo los limpia más a fondo, sino que los deja más tiernos y listos para ser dorados al horno, a la sartén o incorporados a guisos. Estos pasos son la clave para que queden crocantes, sabrosos y con una textura perfecta.

