Ni marucha ni arañita: el corte de carne clásico, versátil y delicioso que cuesta solo $7.000
Es uno de los secretos mejor guardados del asado argentino: una pieza vacuna increíblemente tierna, perfecta para cocinar al horno o tirar a las brasas, y que nunca falla cuando hay que alimentar a varios.
La carne vacuna ocupa un lugar central no solo por tradición cultural, sino también por su alto valor nutricional: es fuente clave de proteínas, hierro y vitaminas del complejo B. Sin embargo, en un contexto de inflación, acceder a cortes de calidad se volvió cada vez más difícil para muchas familias, que deben ajustar sus hábitos de consumo en función del bolsillo.
En ese escenario, hay una pieza que gana terreno por su sabor intenso, textura tierna y versatilidad en la cocina. Se trata de una opción que, aunque durante años fue poco conocida en el país, empieza a destacarse tanto en la parrilla como en el horno. Su rendimiento, además, la convierte en una opción rendidora para quienes buscan equilibrio entre calidad y precio.
El corte de carne clásico, versátil y delicioso que cuesta solo $7.000La picaña es un corte de carne vacuna que en los últimos años ganó protagonismo en las parrillas argentinas. Tradicionalmente popular en Brasil, se ubica en la parte superior de la cadera del animal y tiene una capa de grasa generosa que potencia el sabor durante la cocción. Por ello, es ideal para quienes buscan una experiencia jugosa y sabrosa en cada bocado.
Este corte se destaca por su ternura natural y por ofrecer un equilibrio perfecto entre carne magra y grasa. Al cocinarla, se derrite lentamente, impregnando la carne con un gusto profundo. Esa particularidad la vuelve irresistible tanto al horno como a la parrilla. Además, permite múltiples puntos de cocción sin perder su textura.
A diferencia de otros cortes clásicos, la picaña no requiere marinados complejos ni técnicas elaboradas. Basta con sal gruesa, fuego medio, y un poco de paciencia para que despliegue todo su potencial. De hecho, puede servirse en bifes gruesos o en una sola pieza, según el estilo preferido, y combina muy bien con guarniciones simples como papas o ensaladas frescas.
Gracias a estas virtudes, cada vez más carnicerías y supermercados la incorporan a su oferta, lo que facilita su acceso al consumidor local. Si bien no es el corte más económico, su rendimiento y sabor justifican la inversión. Ideal para ocasiones especiales o para lucirse en una comida con amigos, no se puede negar que es una joya que pasó de desconocida a imprescindible.
El sábado 10 de mayo, quienes usen Cuenta DNI podrán acceder a una de las mejores ofertas para conseguir picaña a un precio imbatible. Aunque su valor habitual ronda los $11.000 por kilo, las promociones vigentes en comercios bonaerenses permiten una rebaja significativa.
Por ejemplo, al aplicar el 35% de descuento en carnicerías y frigoríficos, el precio final por kilo puede descender hasta los $7.000 con un reintegro equivalente a $3.850 (aproximadamente). Cifras ideales para los que compran fresco y aprovechan la mercadería de los mercados locales.
Se debe tener en cuenta que la promo solo será válido si el pago se realiza mediante QR con débito en cuenta, “Link de pago” o “Clave DNI” en terminales POSNET, y que el local donde se realice la compra debe estar adherido a la billetera virtual para poder acceder al descuento.
1. No quitar la grasa: La picaña tiene una capa de grasa superior que es clave para mantener la carne jugosa. Al cocinarla, esa grasa se derrite y potencia el sabor. Se puede retirar al servir, pero nunca antes de cocinar.
2. Sal gruesa, y nada más: este corte no necesita adobos ni marinadas complejas. Con buena sal gruesa, aplicada justo antes de cocinar, alcanza para realzar su sabor natural.
3. Punto justo y reposo: Cocinala a fuego medio para que se dore sin secarse. Lo ideal es un punto jugoso (término medio). Después de sacarla del fuego, dejala reposar 5 a 10 minutos antes de cortar.

