IMPERDIBLE

Ni tostadas ni galletitas: pan acordeón con pesto, una receta deliciosa e innovadora

Esta receta de pan acordeón con pesto es completamente irresistible para quienes disfrutan de una buena merienda salada. Mirá cómo se hace, paso a paso.

A la hora del mate, la típica opción para acompañarlo es la tostada o el paquete de galletitas que no falla. Sin embargo, si buscás algo más innovador con el fin de preparar en la cocina, podés probar esta receta de pan acordeón con pesto. Se trata de una opción deliciosa que combina la suavidad de la miga con todo el sabor de la salsa “tana”.

Es una receta fácil y exquisita para deleitarse en la merienda junto a un rico mate. Para hacer este pan acordeón con pesto, hay que tener a mano algunos ingredientes, a los que se puede acceder en cualquier mercado o almacén de barrio.

A pesar de tener un nombre llamativo, no es difícil de hacer. De hecho, el pan acordeón se denomina así por su forma que simula ser el aparato musical. Se caracteriza por tener aperturas, en donde se coloca una mezcla de varias hierbas o especias, queso y aceite de oliva, con el fin de obtener una miga no solo suave, sino deliciosamente húmeda.

Esta es una opción que sin dudas disfrutarán los fanáticos de las meriendas saladas, pero también cualquiera que pruebe un bocado. ¡Mirá cómo prepararlo y olvidate de las mismas tostadas de siempre!

Ingredientes para hacer pan acordeón con pesto: fácil e irresistible Para el pan
  • 500 gramos de harina.
  • 275 mililitros de agua tibia.
  • 30 mililitros de aceite de oliva.
  • 10 gramos de sal.
  • 10 gramos de levadura seca.
  • 50 gramos de queso rallado.
Para la mezcla
  • Queso rallado.
  • Aceite de oliva.
  • Manteca pomada.
  • 1 diente de ajo picado.
  • Perejil fresco picado.
  • Albahaca fresca picada (a gusto).
  • Aceitunas negras picadas (a gusto).
Receta para la merienda: así se hace este pan acordeón con pesto
Receta: así se prepara el pan acordeón con pesto.
Receta: así se prepara el pan acordeón con pesto.
  • En un recipiente pequeño, mezclá el agua tibia con la levadura seca y una cucharadita de azúcar. Dejá reposar unos 10 minutos, hasta que veas que empieza a hacer burbujas.
  • En un bol grande, mezclá la harina con la sal y el queso rallado. Hacé un hueco en el centro de los ingredientes secos y verté el agua con la levadura y el aceite de oliva. Mezclá todo hasta que formés una masa pegajosa.
  • Colocá la masa sobre una superficie enharinada y amasala durante unos 10 minutos, hasta que esté suave y elástica.
  • Colocá la masa en un bol ligeramente enharinado, tapala con un paño limpio y seco y dejá reposar durante unos 40-60 minutos, o hasta que haya duplicado su tamaño.
  • En un bol pequeño, mezclá la manteca pomada con aceite de oliva, el ajo picado, el perejil, la albahaca, las aceitunas negras picadas y más queso rallado.
  • Una vez que la masa haya reposado, estirala sobre una superficie enharinada hasta obtener un rectángulo de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Ahora, debés cortar “rodajas” finas en la masa, sin llegar hasta la base, con una distancia de aproximadamente 2 centímetros entre ellas.
  • Untá generosamente la mezcla anterior. Colocá el pan en una bandeja para hornear, cubrilo con un paño y dejá reposar otros 20-30 minutos.
  • Precalentá el horno a 180 grados y horneá durante 20-25 minutos, o hasta que el pan esté dorado por fuera. Enfriar antes de servir.
  • Esta nota habla de: